SI DIOS QUIERE
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Se suele decir “hasta mañana, si Dios quiere” y se admite sin más. Pero, ciertamente, en ocasiones, Dios no quiere, y esa persona que dio el adiós, aun siendo sana, fuerte y joven entra en el cupo de lo imprevisto y no se la vuelve a ver. En principio, uno no reflexiona sobre el asunto: inconscientemente se asume la actitud de ¿por qué no va a querer? Pero luego se cae en la cuenta de que muchas veces, efectívamente, no quiere… No hay nada sencillo. Todo está plagado de enigmas, sobre todo porque, como ocurre con el aparato digestivo, las respuestas son aún más complejas que las preguntas. |
