TANTA TIERRA, TAN POCO PAPEL (2)
La excusa que se da para estas políticas es la de la comercialidad. Decir comercialidad es tanto como decir "la gente lo quiere". Servimos al gusto de los lectores. Es decir, que el público se ha convertido en sujeto de la acción.Pero no es sólo una cuestión de comercialidad, sino también de política. Hay otro caso: cada día no sé cuantas violaciones sexuales se cometen. No es fácil encontrar la estadística, pero muchas. Pues bien, la prensa no utiliza la cantidad global, sino que la dosifica según estén más o menos de acuerdo con el ministro del interior de turno. Pero toda la prensa coincide en algo: nunca hablan sobre la cifra global, siempre sobre las parciales. ¿Qué puede significar? Si se habla de la noticia global se ataca al sistema. Si se dosifican partes de esa realidad atacamos a los gestores ocasionales del sistema. El sistema no se puede atacar, sus gestores sí cuando hay que cambiarlos-derribándolos por cualquier circunstancia. La prensa, es efectívamente un cuarto poder, pero enmascarado. Un poder que no ha de dar cuentas a nadie, un poder exento de responsabilidad. Es una iglesia laica, que induce opinión pero que no es sometida a control, ni elecciones, ni expresión de programas. Sería bueno que asumiera el protagosnismo que le corresponde en la corte de los milagros y que respondiera por lo que provoca. Se dirá, estamos sometidos al principio de legalidad. El problema es cuando ellos mismos condicionan previamente esa legalidad. En EE.UU. hay un sistema electoral curioso: siempre sale el partido que ella, la prensa, vaticina, al extremo de que más bien parece un mandato.
