SOLUCIONES SENSATAS PARA CUBA
Creo que la única solución viable para Cuba es la de imitar punto por punto la transición española. Es curioso que nadie hasta ahora lo haya propuesto. Ello significa optar decididamente por una democracia bien asegurada. No pongo atada porque no estoy seguro si es o no con "h".
Como quiera que los regímenes de origen tienen unos problemas similares, lo razonable sería buscar unas soluciones similares.
Como la idea es sencilla, y Einstein decía que aquella idea que no quepa en menos de 500 palabras no merece la pena, sintetizaremos, sobre todo porque todos tenemos prisa para ir o continuar hacia nuestro glorioso quehacer democrático diario.
Ideas básicas:
1) La transición la ha de iniciar el PCC, al igual que aquí la inició el Movimiento Nacional.
2) El presidente de Cuba (Raúl Castro) ha de designar a su sucesor (quizás el ministro de exteriores fuera un buen candidato: joven, moderno, casi guapo y simpático).
3) Su sucesor ha de ser hereditario, es decir, el hijo del ministro de exteriores (no importa que salga muy tonto o muy listo o todo lo contrario).
4) Esta sucesión se ha de constitucionalizar y cambiarla necesitaría una mayoría reforzadísima
5) En esa Carta magna cubana se han de garantizar:
a) El sistema económico, que debe ser el mismo que el del anterior régimen (aquí, capitalismo, allí socialismo) garantizándose las mismas relaciones de poder económico.
b) Las relaciones exteriores básicas del momento preconstitucional (aquí EE.UU. , Europa, Miami...allí, Rusia, China, Venezuela).
6) Será bueno que los nuevos partidos democráticos estén inicialmente financiados por esos países amigos (aquí EE.UU, Alemania, allí China y Corea del Norte, por ejemplo... A Rusia dejémosla con el gasto que ha de afrontar para equilibrar los nuevos misiles norteamericanos en Polonia y radares en Checoslovaquia).
7) Esos nuevos partidos deben tener un fuerte componente de miembros del anterior régimen, para que no se enfaden (en eso consiste la sabiduría del acuerdo constitucional).
8) Insistimos en el punto 5. a. El poder económico no debe sufrir grandes variaciones. Hoy por hoy, según análisis bien documentados, el 0,0035% de la población española controla el 80.5% del poder (el cual siempre suele ser económico en las democracias). Y su estracción ha de ser idéntica a la del anterior régimen. Esa es una de las bases principales del entendimiento, (que se puede jugar con todo, menos con las pesetas).
9) Sería bueno que se produjera algún movimiento espontáneo bien preparado para que los más cabezotas del régimen se convencieran de lo buena que es la transición, frente a esa posibilidad involutiva.
10) Inmediatamente el país debería ingresar en una organización militar fiable (aquí la OTAN, allí quizás la Organización de Shangai. Este ingreso debería ir acompañado de un referendum muy limpio, en el cual el partido opositor a la idea de ingreso se convenciera de que es lo mejor para el país.
11) La libertad de expresión debería constituirse en uno de los principales valladares del sistema; pero como quiera que la estabilidad requiere mucha responsabilidad, sería bueno que los medios de comunicación estuvieran en unas reducidas manos con origen en el pasado.
12) Hay que buscar un buen sistema electoral, nada sin cabeza y utópico. Por ejemplo, un sistema que reduzca en diez veces o más los resultados electorales de aquellos que, por no tener nada que hacer, se empeñen en criticar todo lo realizado.
13) También sería bueno un sistema de autonomías territoriales, de forma que nada pueda cambiar de golpe. Que la región A piensa B, pues que la región Z piense H, de forma que no puedan hacer nada "malo" coordinadamente. Todo esto estabiliza lo instituido. Los pueblos son muy dados a perder el tiempo en pensar en tonterías (que si salarios, que si horas de trabajo, que sí sistemas de contrato, que si flexibilidad laboral no, etc. ) cuando lo importante es pensar en una organización territorial que nunca esté acabada y ejercite la capacidad organizativa y reflexiva de todos. Además, estos sistemas autonómicos fomentan la solidaridad entre todos, ya que hay que crear organismos de solidaridad interterritorial que mueva a la refelxión hacie eso, hacia la solidaridad interterritorial y les haga ver que un cristiano vasco puede estar en desacuerdo con un socialista andaluz, pero que los dos, íntimamente, son igual de autonomistas, lo cual es una identidad básica. De paso se pelearán por el agua y estarán entretenidos.
Hay algunos puntos más que agregar, pero el 13 es un buen número para tener suerte, así que lo dejamos aquí.
Si no lo hacen así, es que son tontos.
