JESUCRISTO
A pesar de que se han realizado millones de metros cuadrados y cúbicos en su consideración, somos totalmente ajenos a la historia de Jesús, real o falsa, pero institucionalizada.
Es una pena que en los colegios se estudien montones de cosas sobre tal asunto, sin que se entre en su médula.
Un buen ejercicio con los alumnos sería comparar aquella época con la actual y subrayar tantas similitudes. Un político afirmaba que la historia se repite, sólo que en espiral, es decir, en estadios superpuestos, coincidentes pero más evolucionados.
De la historia de Jesucristo sobresalen a mi entender las siguientes coincidencias:
Un gran imperio deshumanizado y esclavizante que cual parásito sobrevive gracias al expolio de otros pueblos.
Una clase política que en el mejor de los casos se lava las manos.
Una gran masa de desposeídos, que, como ahora, se divide en dos grupos príncipales: uno que sigue el mensaje liberalizador y otro que, a pesar de estar también sometido a la bota del imperio, se ensaña con quien sólo pide justicia y fraternidad.
Entre los jesús y los barrabás contemporáneos, el mundo parece seguir prefiriendo, con ayuda de la prensa, a los barrabás de turno, llámense Uribe, Berlusconi, Blair o Solana.
Y una víctima, que afirma dos cosas importantes:
Una, para administración interna o moral: "amaos los unos a los otros".
La otra, aún más trascendente socialmente:: "Antes pasará un camello por el agujero de una aguja, que entrará un rico en el reino de los cielos".
Sí, millones de metros cúbicos y cuadrados en forma de pinturas, textos, iglesias, museos, seminarios, conventos, para ignorar el fondo verdadero de su mensaje.
En las otras religiones extraña la simbología del cristianismo: una cruz.
Quizás tenga su intencionalidad:
"Así acaban los redentores, así que seguid lo adjetivo y olvidad lo sustantivo"...
