PERSPECTIVA
Si propones observar desde distintas perspectivas, se aprovechará por quienes no les interesan las certezas para ponerlo todo en duda: Pero ¿acaso existe el sufrimiento? ¿no será una cuestión mental? Pero ¿hay pobres? ¿no dependerá de lo que se necesite? Pero ¿hay dolor? mira como brilla el sol.
Sin embargo, las perspectivas existen. Marx decía que un hombre no piensa lo mismo en un palacio que en una caverna. Es decir, que para entenderse hace falta sobre todo buena fe, y donde no la hay sólo cabe enfrentamiento. Con quien no quiere entender sobran las palabras y siempre faltarán acciones que lo pongan en su sitio.
Hay, por ejemplo, sectores sociales de un cinismo increíble. Llevan holgando desde que la historia es historia, y sin embargo se atreven a reprender a las clases subalternas (que son las únicas que trabajan) por su molicie y vagancia. Clases diezmadas por el agotamiento tienen que llevar el sambenito de pasivas, poco creativas, generadoras de cargas para el estado, en definitivas, de vagas (¿no se hizo una ley de vagos y maleantes?).
¿Pero, de cuándo el mundo se ha beneficiado del esfuerzo de las clases altas? Y por mucho que hubieran trabajado, que no lo han hecho ¿no han sido acaso recompensadas con creces por los privilegios, placeres, lujos, comodidades y nombradías de las que disfrutan?
Y su producto, ¿de cuándo ha sido un beneficio para todos? Cada dedo que han movido ha sido desproporcionadamente recompensado. Así que vamos a dejarnos de esa ridícula y cursi expresión de la “cultura del esfuerzo”. Esfuerzo en la desfachatez, en el egoísmo, en el juego sucio. Han sido una vergüenza hasta para la historia. A cambio de seguir disfrutando de sus privilegios entregaron como esclavos a sus pueblos, y fenicios, cartagineses, romanos, bizantinos, árabes, visigodos, italianos, portugueses, alemanes, norteamericanos, turistas, militares en bases… se convirtieron en sus fraternales aliados .
¿Cuándo se va a hablar con veracidad? ¿Cuándo se van a contar las cosas tal y como son? Ayer, una televisión local de derechas, es decir, de los empresarios, clamaba contra el gobierno por la subida de los precios. ¿Pero quiénes el amo del mercado? ¿Acaso no pertenecemos a un sistema en el que los dueños de la ·excelencia", es decir, empresarios, financieros, banqueros, asesores economistas no son los verdaderos artífices de los éxitos del capitalismo?
¿O acaso estamos queriendo decir que de los obreros ha dependido esta marcha triunfal en la historia, que mata a 40.000 personas al día? ¿Quién le paga 800 euros mensuales a un trabajador? ¿No será ya hora de reconocer que los gobiernos son esclavos del sistema económico imperante?
El capitalismo es maravilloso, y sus defectos sólo corresponden a errores de sus gestores de seudo-izquierda, a la que, de vez en cuando, le dejan hacer algunos pinitos. Los seis millones de niños que mueren de hambre al año no son cosa suya. Ni del sistema. Es un problema por su atraso, incapacidad, falta de voluntad.
¿Es posible que ser tan cínicos y no enfermar? ¿Qué se ha hecho realmente en este inmenso cortijo en el cual nada va bien? ¿Cuánta miseria hay? ¿qué distribución de la riqueza? ¿qué asistencia hospitalaria? ¿qué porcentaje de analfafetismo? ¿qué grado de explotación? ¿Cómo puede cobrarse en España 600 € por una vivienda alquilada cuando el sueldo es de 800 € mensuales?
Perspectiva, sí: miremos África con perspectiva histórica y preguntémonos que han hecho allí los blancos, teniendo en cuenta lo poco que ha quedado para dar testimonia de la capacidad creativa de los occidentales.
Hay ONGs que dicen en su publicidad: llevamos 50 años trabajando en África, y... ¿qué se ha hecho, 50 escuelas en todo el continente?
La perspectiva es necesaria para conocer el punto de vista del prójimo, pero no para negar la evidencia. Lo bueno del imperio capitalista es que es un imperio de números: un día se sabrá cuáles son estos (1). Es incomprensible que la dinámica de la economía actual sea la de la concentración de la riqueza y la ampliación de la pobreza.
1) El BM y el FMI sólo tienen un estudio completo sobre las economías de 18 países, y seguramente las de los más ricos. Todo un éxito de eficacia, o de ocultamiento.
