ESTO SÍ ES DECENTE Y EDIFICATIVO
Esta criatura, en vez de estar jugando alocadamente, está instruyéndose para ser un hombre de provecho. No hay mayor lección para odiar la violencia que arrostrándola. He ahí dos criaturas de Dios (un niño y un becerro) enfrentadas por la sabia mano del hombre. Esta debería ser otra lección que deberíamos incluir en los manuales escolares. ¿Por qué hay tanta violencia en la calle? Pues muy sencillo, porque no hay suficientes escuelas taurinas. Que la letra con sangre entra. Esta sí que es la España eterna, la de los valores escolares. Que ya lo dijo nuestro insigne maestro de la copla, copla española, por supuesto, Manolo Escobar: que con la minifalda no me vayas a los toros, sobre todo sin el metro pertinente.



domovilu dijo
Disiento.
21 Agosto 2008 | 02:38 PM