NIÑOS Y ANIMALES
Creo que es una iniciativa de 20 minutos. Sin compartir su línea editorial, su postura respecto a los animales me parece encomiable. La idea consiste en dar charlas en los colegios en las cuales se fomente el amor y el respeto hacia ellos.
Trasladar este punto de vista a los chiquillos es fundamental, no sólo para su propia educación, sino para la de los adultos.
Es incomprensible la insensiblidad que muestran muchas personas cultas e inteligentes hacia su sufrimiento.
En su día aparecía un artículo sobre la postura de la Iglesia respecto a la propuesta de ley en defensa de los simios. Y resultaba incomprensible su argumentación. Una argumentación que contradecía especialmente los principios del evangelio.
Curiosamente, entre los creyentes hay más personas "escépticas" hacia este asunto que entre los escépticos religiosos.
Sin embargo ¿no predicaba Jesús la humildad, la caridad, el amor al prójimo (o a lo próximo)? ¿No censuraba la soberbia, la insensibilidad, la prepotencia, el fariseísmo, la inmiseriordia? ¿No hacía alabanza de los pajarillos? ¿Es posible que Francisco de Asís no haya dejado la menor huella? (1)
Cuando Darwin hace su propuesta sobre la evolución de las especies, la iglesía (en este caso la anglicana) adopta la misma postura que ahora la católica. Las especies puede que evolucionen, pero los prejuicios del hombre parece que no. Con la diferencia que la iglesia anglicana le pidió perdón, mientras la católica entiende que no hay motivo para ello.
En definitiva, la misma arrogancia, el mismo sentimiento ofendido de "clase-especie superior" cuando se les propone que podemos provenir de un tronco común. Por supuesto, hemos sido hechos a imagen y semejanza de dios. Es evidente analizando nuestras acciones.
Y por lo visto, los múltiples errores científicos a lo largo de la historia no invitan a la cautela.
Más bien parece que albergan una profunda duda sobre ellos mismos, sobre la condición del humano, y que sólo insinuar que los animales sufren, sienten, padecen, planifican igual que nosotros, les provoca una especie de pánico escénico, como si fueran a perder su protagonismo en esta, en el fondo, lamentable historia.
¿Cómo el ser superior, el ser "humano", es capaz de justificar cualquier tipo de violencia, y menos por diversión? ¿Cómo puede esgrimir su superioridad para mostrarse, en realidad, inferior?
¿No sería más coherente que quienes creen en un "creador supremo" defendieran con radicalidad que no es posible destruir un ser que ha sido creado por tan alto hacedor? Con su indiferencia, con su insensibilidad ¿no desprecian la obra de quien dicen creer?
Por eso, que importante sería propagar entre los niños ese respeto a todo lo que es vida, naturaleza. Si alguien destruyera una rosa, se le miraría con reproche. Si alguien destruyera un vehículo de lujo, se exclamaría ¿qué haces, loco? Y sin embargo, podemos fabricar un coche, pero no un toro, un perro, un simio. Entonces, ¿por qué tan vacía vanidad?
Si no enseñamos a los niños a afrontar el problema de la destrucción por la destrucción, por el interés, por el egoísmo ¿qué les vamos a pedir luego? Si puedo destruir un animal ¿por qué no voy a poder destruir una propiedad (sagrada) inanimada?
Todos aquellos que en el mundo privado o público tienen la posibilidad de fomentar este tipo de lecciones en los niños deberían hacerlo como un asunto fundamental para la sociedad. Hoy amamos más un objeto lujoso que un ser vivo, y eso debería preocuparnos.
(1) Jesús dijo: “en verdad os digo que quien saca ventajas del perjuicio ocasionado a una criatura de Dios, no puede ser honesto. Tampoco pueden cuidar de las cosas santas o enseñar los misterios del Cielo, aquellos cuyas manos están manchadas con sangre o cuya boca está ensuciada con carne (Evangelio de Jesús. 38,2)

ramrockmanchesterunited dijo
No jodas tio, RECONOCELÓ, EN REALIDAD, NOS HAS PUESTO TU VERDADERO RETRATO QUE, ADEMÁS, DEBERIA SER TAMBIÉN TU AVATAR.
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA.
16 Septiembre 2008 | 10:37 PM