NO HAY GÜEBOS...
Este parece ser el grito patrio, o al menos el de los que monopolizan el concepto de patria. El "no hay güebos" (así, con b) es el colofón inevitable de otra aseveración previa: "...No hay güebos para evitar que le eche a Vd., de donde sea...".
Es un hecho histórico que los heterodoxos del país se han pasado la vida en el exilio. Lo más curioso, por no decir indignante, es que vistas las ortodoxias y las heterodoxias a la luz de los tiempos, se constata que los que tuvieron que hacer las maletas eran los normales, lo que permitió que los anormales dejaran su semilla perpetua, que se regenera constante y testarudamente y se convirtiera en la norma.
Aquí no vale el análisis, sino la trifulca. El análisis conlleva dos esfuerzos angustiosos y sobrehumanos para nuestra idiosincrasia: reflexión y contención. Pero, no, es más facil el improperio y el grito: obvían los contenidos y resulta más sandunguero. (Que aburrido es, razona).
E ingenuamente todos caemos en el mimetismo, pensando que será bueno porque es así. Charlamos de todo, pero no se soluciona nada. El insulto, el grito, la descalificación, el "hijodeputa" sustituyen al remedio de los problemas, y los problemas siguen, con lo cual el caos se reproduce y agranda.
Ayer, a una amiga mía le denegaban el abono de las horas extra. "Demándeme". "Pero, ¿cómo le voy a demandar si no tengo un cuadrante firmado o sellado por Vd.?". "Ah, ese es su problema". Es decir: no hay güebos para que me demandes, porque en su momento no tuviste güebos para pedirme un cuadrante sellado, porque sabías que yo sí tendría güebos para no renovarte el contrato de dos meses que te renuevo desde hace dos años.
¿La democracia de cartón? En los clásicos se decía "democracia burguesa". Hoy, algunos dicen "democracia aparental". Os pondremos los tribunales, pero os hurtaremos las pruebas. Algo así decía un ministro de la restauración: "Que ellos hagan las leyes, que nosotros haremos los reglementos...". O el chiste de Franco: ¡¡¡Pitraqueños, ¿que quirís?!!!... ¡¡¡Dos cosechas al año!!!...¡¡¡La tendréis, pero el año tendrá 24 meses!!! (Todo esto a grito pelado).
No hay güebos: hemos quebrado pero sanaremos nuestras cuentas con dinero público. Y ay del que no pague su hipoteca, que le subastamos la casa.
Parece ser que el Sr. Losantos de nuevo la ha tomado con el Sr. Gallardón, lo cual no tendría la menor importancia si se tratara de una polémica doctrinal. pero parece que se trata de nuevo de un "No hay güebos de que evites que mientra contra ti".
¿Se puede dilucidar todo esto mediante procesos y tribunales? No, se colapsarían; además la rentabilidad del insulto es superior al importe de la multa.
Sólo se resolvería con buenos modales, pero "No hay verguenza"... lo cual es otro de los problemas. Y ni ganas de tenerla.


jotatrujillo dijo
Es la cruda y nefasta realidad de una sociedad que ha perdido por completo los valores morales, porque ninguno de los que estaban obligados a enseñarlos han querido, para tapar de esa manera sus ignominiosos trapicheos y componendas.
Y hasta la iglesia, que debería ser el bastión de esas enseñanzas, se rasga las vestiduras contra una asignatura que promueve esos valores ciudadanos que nos faltan.
Un abrazo.
7 Octubre 2008 | 12:59 PM