COSAS Y ANIMALES
El romano era un pueblo práctico que lo resolvía todo con bastante facilidad. No destacó por su moralidad, sino precisamente por ese carácter práctico que le permitió superar todo tipo de dificultades. Las superaba creándoselas a los otros, es decir, principalmente a los bárbaros, que era el nombre que se daba a los extranjeros. Aunque esto no es totalmente exacto. También se las creaba a su propia "plebe", que a pesar del pan y circo, lo pasaba bastante mal.
La Europa occidental es fiel heredera de aquel Estado. Una de sus iglesias, quizás la principal, o al menos la más estructurada, no tiene inconveniente ideológico en recoger aquellas esencias, lo cual proclama en su propia autodefinición: Iglesia Romana.
Dicha herencia además se trasluce en nuestro derecho, que salvo matices, se estructura sobre las bases del romano, que en las facultades no es cualquier cosa; se estudia a fondo y clarifica la perspectiva del derecho positivo, al igual que el latin el idioma.
Pero, curiosamente, donde más se evidencia esa herencia es en la mentalidad cosificadora que aún mantenemos para el tratamiento de nuestros asuntos. Iba a decir de las otras especies, pero no, todo lo cosificamos. Leyendo sobre investigación sobre el cáncer resultaba sorprendente como se desechaban posibles soluciones simplemente por costosas.
Un animal no tiene derechos ni responsabilidades, pero sí obligaciones; si alguien lo duda que le pregunte a esos burritos a los que cargan hasta la extenuación, con su mirada le contestará. O a esos toros a los que acribilllan en el ruedo. O a esas ocas a las que les clavan las patas para que no se muevan y engorden más rápidamente.
Lo que sí tienen los animales son dueños. Hoy viene esta noticia en 20minutos:
"...La familia Domecq, que ejerce la acusación particular, solicita una pena de tres años de prisión por un delito de daños, además de indemnizaciones por la muerte de los caballos y por otros perjuicios, como no haber podido actuar en la temporada 2001, dijeron fuentes de la acusación particular... "
Veamos las palabras que integran la noticia:
pena, delito, daños, indeminación, muerte... es decir:
Se piden tres años de cárcel no por haber sido unos bárbaros con un ser doliente, sino por destruir una "cosa"...
El reproche jurídico y la sanción no vienen a resarcir a la víctima, que son los caballos quemados, sino al propietario. Es decir, se está protegiendo no a un ser vivo, sino a un concepto, el de propiedad. La propiedad es sagrada, la vida de un animal no.
Si destruyes un toro dentro de un círculo de barbarie recibes aplausos, vítores y dinero, pero si lo destruyes fuera del ruedo, bajo determinadas circunstancias (un propietario poderoso) te sancionan con una pena de tres años de cárcel.
Además, la gratificación pecuniaria que recibe el destructor dentro del círculo de barbarie, donde el derecho se deroga por una vía no justificada, al menos axiológicamente, fuera del ruedo se transforma en su antipoda mediante una sanción indemnizatoria.
Es decir, que el derecho positivo no es sino una máscara para proteger no la moralidad, como se aparenta, sino los derechos de los humanos, principalmente si son propietarios.
Muchos juristas desprecian el análisis de los derechos de los animales, sin embargo, ontológica, logica, epistemologicamente, es donde más se manifiestan las limitaciones, o mejor, las autolimitaciones del derecho.
Leonardo de Vinci sostenía que el día en que desaparecieran los mataderos, habrían desaparecido los problemas de la humanidad. Es cierto, significaría que por fin el derecho es derecho y el humano humano.
Marx sostenía que seguimos en la prehistoria. Más bien parece que sí.
Anatole France, en la "Isla de los pingüinos" explica, por boca de uno de sus personajes, como la creación del derecho comenzó con el aporreamiento del prójimo.
El aporreamiento de los animales sigue, pero dentro del derecho y sin derecho. No es un galimatías, sino una triste realidad.


domovilu dijo
El principio de todos los males está en la violencia y la prepotencia. El día que ambos vicios tan humanos sean cosa del pasado, verás cómo también los animales la pasarán mucho mejor.
10 Octubre 2008 | 08:29 AM