Que horror, exclamarán los liberales ¿cómo es posible juntar así a un asesino (mitificado) y a un héroe cuya biografía jamás ha sido maquillada?
De Churchill, dice uno de ellos, en una de esas biografías que pueblan Google:
"Pedazo de personaje resultaría. Figura intrépida donde las haya, o, mejor dicho, donde las hubiera".
Cesar Vidal, por su parte, lo considera un "hombre del destino", que es el título del libro en que habla sobre el héroe británico. Y esa no es la opinión de unos pocos. Baste decir que Winston, así, amigablemente nombrado, ha sido el hombre del siglo XX, entre un montón de grandiosos anglosajones más (el problema es que sólo vota la prensa anglofona).
Todo lo grandioso ha de ser de allí: Churchill, Shakespere, Kennedy, Y no es que dude de su grandeza, sino de su exclusividad. Parece que los hispanos damos para poco. Ni Cervantes se salva del ostracismo espitinglisero (claro, el muy torpe escribía en español).
Pero en muchas ocasiones nos ocurre porque nosotros mismos nos denostamos inmisericordemente. Muchos que somos y encima mal avenidos; pues frotar de blancas manos hiperbóreas.
Juan Sebreli, ensayista argentino, considera a Che Guevara como a un idiota político. Es decir, político, pero idiota. Y eso que mientras que el anglosajón era una catástrofe estudiando y dos veces denegaron su ingreso en la Academía Militar (rico, y seguro que amañados todos los exámenes, como a uno de aquí que me sé) el idiota hispánico era médico.
Pero a lo importante. No es que el Che fuera sólo idiota, sino que era un asesino. Fiíjense Vds. que fue el encargado de los fusilamientos en masa perpetrados por los tribunales revolucionarios instalados en la fortaleza de las Cabañas.
¿Número de víctimas? Ciento sesenta y cuatro según el propio Sebreli.
Las víctimas no pueden pesarse comparativamente desde una perspectiva humana, pero sí desde una perspectiva histórica.
Por el contrario, el lustroso Winston, ejemplar de la libertad y de la civilización, era maravilloso hiciera lo que hiciera.
Fijémonos como en una biografía suya se incide en lo importante, es decir, en su carácter entusiasta, no en los resultados.
Dice el noble historiador:
"...Aparte de este momento de emoción la batalla fue una masacre sistemática en la que perecieron casi todos los indígenas (56.000)".
Una revolución, 164 muertos, una batalla del Imperio británico, 56.000.
No sé si esta es la misma batalla en la que, con Churchill, los ingleses diezmaron a los derviches gracias a las modernas ametralladoras. Para la ocasión el hombre del siglo XX tuvo este premonitorio y preclaro comentario:
"Esto demuestra la superioridad de la tecnología sobre la barbarie"
Murieron 300 ingleses frente a 30. 000 derviches.
Más tarde, el gran hombre del siglo XX diría: "Si fuera italiano sería fascista". No era facista, era un servidor del Imperio inglés, el que ataba a los indios (de la India) a la boca de los cañones y los disparaba (Gandhi los conocía bien).
Pero de esto no se habla. Mejor hablar de lo malo que fue el Imperio español en América, que lo fue.
Lo demás de la reseña no tiene demasiada importancia. Más bien tiene gracia. En esta ocasión a los liberales les preocupa que el Che se aparte de la ortodxia marxista-leninista. A eso se le llama flexibilidad ideológica, patrimonio por supuesto del liberalismo, y aunque las ideologías no existan.
El ensayista entra en un terreno discutible en el que no cabe ninguna imputabilidad para el canalla. Se ve que el autor busca la crítica del biografiado como sea. Marx analizaba una sociedad industrial dearrollada y preveía que el socialismo sería producto de ese desarrollo; pero tanto Lenin como Mao entendieron que se podía llevar el socialismo a sociedades preponderadamente campesinas.
En estos asuntos sí que hay dogmatismo y por parte de la derecha. Pero es otra historia más larga.
Lo del partido y la guerrilla otra cuestión tratada con superficialidad y tendenciosidad.
Por otra parte, le molesta que los jóvenes lleven camisetas del Che sin saber quién es él. También llevan camisetas de la CocaCola sin saber demasiadas cosas de la multinacional norteamericana, la que guarda la fórmula secreta de la zarzaparrilla bis, y nadie dice nada.
Tira contra el Che por falso dios sin reparar en que son empresas capitalistas las que las imprimen. Igual pretenden banalizar la figura por la vía comercial, que es un buen sistema.
Se hace con todo, con er furbo, con el rock, con el gin, con la política, así de insatisfechos nos ven.
¿Insatisfechos? Noooo, eso tú, Juan, que eres de Argentina. A ver si te se ha pegado al final el pesimismo castroguevarismo, que sería el colmo. Aquí estamos todos felices y superrealizados, sin excepción.
Y lo que sí suena un poco a chungo es esta frase del ensayista:
" Creo que una sociedad democrática e igualitaria, en la que los individuos son conscientes de su libertad... etc. etc."
¿Cuála sociedad, sobre todo la igualitaria?
Leopoldo II de Bégica: 10.000.000 de congoleños muertos:
http://es.wikipedia.org/wiki/Leopoldo_II_de_B%C3%A9lgica
leopoldoIIdebelgica

Todos sabemos sabemos lo de la Armada Invencible y lo de la batalla de Trafalgar.
Sin embargo, no sabemos que al año hubo una Armada Inglesa similar a la nuestra, disouesta a invadir España, que corrió igual suerte, y no sólo por culpa de los elementos, sino por la incapacidad de su almirante principal.
Tampoco sabemos nada sobre la battala de Cartagena de Indias, llamada también La Oreja de Jenkins.
Hoy en una noticia en ABC sobre Churchill, y un comentarista dice que los españoles hemos pasado de quijotes a idiotas.
Tiene razón: hay que ver el daño que ese país nos ha hehco, y nostros somos anglófilos, teñimos a nuestros niños de rubio y los mandamos a colegios bilingües...
Ni el menor pudor.
Salud.
Churchill afirmó que si fuera italiano sería fascista.
¿Churcchil habría dejado también, como Mussolini, que un hombre tan brillante como Antonio Gramsci, gravemente enfermo, muriera en la cárcel después de veintitanto años de reclusión por luchar contra el fascismo?