LA EXPOSICIÓN


-Que feo...
--Sí...
--¿Quién será?
--Supongo que un esclavo...
--Que horror, debe ser un pescador...
--Más bien lo han pescado... diría yo
-- OK. Y que delgado está.
--Tendrá anorexia.
-- Jajajajajaja
-- Jajajajajaja
--No sé porque enseñan estas cosas.
--Es una exposición; seguramente para vender.
--No creo que esto valga mucho...
--Es un testimonio.
--¿Un testi qué?
--Un testimonio, un recuerdo de lo que sucedía en otros siglos.
-- Que ganas de perder el tiempo. Ve tú a saber qué pasaba antes....
-- Sí, lo estudié en sexto.
-- Ya salió la empollona.
-- ¿Y yo que culpa tengo que no aprobaras el curso?
-- Anda, dejalo ya, Además, no veas que coñazo de profe. Se pasaba el día mirandome las piernas.... No sé como iba a concentrarmer. Y no me dirás que esto no es desagradable.
-- Si. A mi me ha puesto mal cuerpo. Creo que me ha venido la regla.
-- ¡Ay! hija, que sensible.
-- No es eso, pero deberían haber buscado otra cosa, láminas dibujos.
-- Buscan eso, llamar la atención.
-- Pues no se que atención van a encontrar. Este ya será más momia que Ramses.
-- Pues ser las estrellas, la gente guay.
-- Veamos el cuadro.
-- Esto es otra cosa.
-- Sí, que guapo.
-- Parece una mujer, que rasgos más delicados.
-- Sí, espera, ahí pone su nombre... Leo...pol...do II de Bélgica.
-- Parece un príncipe.
-- Ya despertó la soñadora. El principe azul.
--... Leopoldo II rey de Bélgica. Hasta el nombre es bonito. Un león.
-- Fijate, un país tan pequeñito y que prestancia.
-- ¿Queee?
-- Que es muy guapo, y fíjate que elegante.
-- ¿Te lo hubieras tirado?
-- No creo que quisiera, los católicos belgas son muy recatados.
-- ¿Y cómo lo sabes?
-- Recuerdo que su rey se fue por no firmar una ley del aborto.
-- Pobrecillo.
-- Nooo, volvió al poco tiempo, siempre vuelven.
-- Que cara más dulce tiene ¿verdad?
-- Sí, debía ser muy delicado.
-- Su mujer estaría enamoradísima.
-- Seguro. Veamos que dice el catálogo.
-- Leopoldo,,, mmmm... dueño de todo el Congo.
-- Que guay. Guapo y rico.
-- Jajajajaja. No se te escapa una.
-- Ya sabes lo que pienso, hay tres clases de hombres, los guapos, los ricos y los que no me interesan, y este es la dos cosas primeras.
-- Dueño de un país entero. Que gozada. ¿Te imaginas?
-- Chupi, pero yo no hubiera puesto estos dos cuadros juntos. Desentonan.
-- Sí, este parece salido de un sueño de hadas.
-- Pero parece un poco triste, y tan pálido.
-- Seguro que sufría.
-- ¿Tú crees?
-- Segura, de amor... debía ser muy romántico. Se nota en sus tristes ojos. Estoy segura de que padecía.
-- Que pena, con lo lindo que es.
-- Que suerte tener un rey así.
-- ¿Verdad?
-- Pues ese otro tan feo ya se puede quedar aquí. Bye.



jotatrujillo dijo
Hay gente estúpida y mojigata que no se atreve a ponerse frente a frente a la verdad, por fea que sea.
Prefieren vivir en un mundo ideal y pasan por la tierra como almas en pena.
Muy real y muy conseguido tu relato.
14 Noviembre 2008 | 12:33 PM