LA MANO QUE MECE LA CUNA...
Dicen que la mano que mece la cuna... dominará el mundo... Esta frase siempre me ha parecido siniestra. Una mano, como desprovista de cuerpo, anónima, con una función predeterminada a largo plazo: dominar.
Dominar, palabra feísima que llega a encandilar incluso a los sojuzgados. Ya se sabe eso del miedo a la libertad y del dolor como experiencia masoquista-religioso-sexual.
Supongo que quiere decir que quien domina al mundo es la madre, a través de la educación.
Leyendo en EL PÚBLICO de hoy un artículos sobre Federico Jimenez Losantos se menciona a la "Radio de las mil colinas", la cual parece contribuyó determinantemente a que se produjera el genocidio en Ruanda mediante sus permanentes campañas mediáticas destinadas a enfrentar a etnias contrapuestas. Divide y vencerás.
En varios enlaces se añade que esta emisora estaba muy próxima a la jerarquía católica. Y no es de extrañar cuando se leen cosas como estas:
"Durante la dominación europea los tutsi fueron favorecidos para tener una educación al estilo europeo, los belgas los utilizaron para implementar sus leyes y los tutsi ganaron así posiciones administrativas y militares; en 1925 Bélgica introdujo un sistema de tarjetas de identificación según la raza".
Y ya se sabe que Bégica es un país ultracatólico cuyo rey dimite cuando tiene que refrendar alguna ley enojosa que no comparte.
También es conocida la presencia de los misioneros católicos como representantes espirituales de la madre metrópoli, allende los mares.
La verdad es que África no ha tenido suerte con este páis: su presencia en el Congo (Belga) y en Ruanda derivó en gigantescas catástrofes, de cuya responsabilidad no se puede eximir a Bélgica.
Eso por no hablar del horror en el Congo (Josep Conrad que puede que ser bastante peor que el de Ruanda, (El corazón de las tinieblas).
El artículo y los comentarios abundan en la misma idea: si no se estará pasando la Cope en su permanente labor envenenadora.
La verdad es que parece que sí, y lo peor es comprobar lo proclives que somos al enfrentamiento.
El corazón de las tinieblas (Heart of Darkness) es el título del más célebre relato corto de Joseph Conrad. Escrito en 1899 y publicado en 1902. Ambientado en África, El Corazón de las tinieblas es una narración autobiográfica inspirada en los seis meses que Joseph Conrad pasó en el Congo colonizado y devastado por el rey Leopoldo II de Bélgica.
