III República .es

Blog de Hugo Martínez Abarca

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Tras las dudas iniciales ya está todo el personal convencido: Repsol debe quedarse en manos españolas (si es que lo está: es imposible controlar la nacionalidad de todos los accionistas de una empresa que cotiza en bolsa). O en otras manos, pero no en manos rusas. Al principio hubo quien mantuvo dudas (porque lo primero era ayudar a los amigos de Sacyr). Zapatero explicó que no había que asustarse porque al fin y al cabo el 20% de Lukoil fue comprado por accionistas estadounidenses. Esto nos tranquilizó a todos porque es bien sabido que una empresa estadounidense confía estabilidad a los gobiernos donde se asienta y respeta sus decisiones democráticas: sea el gobierno chileno o venezolano no veremos nunca un intento de golpe de estado en defensa de la hegemonía capitalista estadounidense.

Si pudiéramos distinguir el carácter del capital nacional como lo hacemos en los chistes (el capitalista aragonés es terco como una mula, el capitalista catalán es tacaño, el capitalista andaluz es muy chistoso…), la experiencia nos diría que no podemos decir que el capitalista español sea menos golpista que el estadounidense. Los nuestros han llegado al mundo más tarde, pero con una extraordinaria capacidad de aprendizaje. Es difícil encontrar un intento de desestabilización de un gobierno latinoamericano en la última década sin que haya capital español apoyando a los golpistas. En el caso de Repsol sus intereses en América Latina son claves y nunca se han concretado en la leal alianza con las decisiones de sus pueblos: preguntemos a los venezolanos si Repsol ha sido en su país un garante de la democracia o un promotor del golpismo.

¿Van a ser los rusos mejores? No, pero tampoco peores. No seré muy original si afirmo que el capital no tiene patria. Sólo tiene intereses y los perseguirá sin escrúpulos (como hizo Repsol en Venezuela o la ITT en Chile) salvo que un poder más fuerte le ponga límites. Si una empresa rusa se apodera de Repsol probablemente varíen un poco sus intereses; pero mientras no se lleven la sede a Moscú (o a Gibraltar) y sigan cotizando aquí, no es probable que nos enteremos del cambio.

De lo que sí nos damos por enterados es de la catástrofe generada por los dogmas liberales aplicados a Repsol entre 1989 y 1997, años en los que se privatizó la empresa. Se habla ahora de que es una empresa estratégica y que por ello no se puede dejar que sea vendida al mejor postor (al postor ruso). Quizás podrían haberlo pensado antes y no haberla privatizado. O lo podrían haber pensado después y haber apoyado a los gobiernos latinoamericanos que quieren que un sector estratégico se someta a la democracia. O lo podrían pensar ahora y trabajar para que Repsol vuelva no ya a manos españolas, sino a manos de los españoles.

NetoRatón 3.0

…empezó como una broma

Visita a la ESMA: La tortura como industria

Entrada de ESMA,

Entrada de ESMA,

Gracias a los buenos oficios de Yuyo Conti y de muchos amigos implicados en la lucha por los derechos humanos y el esclarecimiento de la verdad en Argentina, hoy hemos tenido el privilegio de entrar en las dependencias de la tristemente famosa Escuela de Mecánica de la Armada, la ESMA, un lugar donde entraron 5.000 ciudadanos argentinos y de donde solo salieron 200 con vida.

Rosa JC, Veronica, Yuyo Conti y un servidor

Rosa JC, Veronica, Yuyo Conti y un servidor

La ESMA se ha convertido ahora en el archivo nacional de la memoria, y allí trabajan unos cuantos especialistas que tratan encontrar a miles de ciudadanos de cuya muerte aún no hay constancia.

Me han impresionado muchas cosas, especialmente el contraste entre la belleza del entorno y la maldad intrínseca de las cosas que sucedían alli dentro.

La "Capucha", aquí vivían hacinadas decenas de personas entre sesión de tortura

La "Capucha", aquí vivían hacinadas cientos de personas entre sesión y sesión de tortura

Hemos visto las instalaciones donde torturaban, donde dormían hacinados los presos -la famosa capucha-, y debo decirles que impresiona la cadena de montaje fordiana de tortura que los militares argentinos fueron capaces de establecer en el mismo centro de la ciudada de Buenos Aires, rodeados de viviendas civiles y a pleno sol. A uno le cuesta creer que esas cosas las hicieran seres humanos.

Los exteriores de la ESMA

Los exteriores de la ESMA

Hemos salido de la ESMA como si en lugar de vivir un día de sol, todo se hubiese nublado de repente.

Un último dato, los cubículos de tortura fueron bendecidos -físicamente- por sacerdotes argentinos.