¿REFORMAR LA CONSTITUCIÓN?
Algunos dicen que hay que reformar la Constitución. No cabe duda de que es reformable para mejor. Pero, la cuestión es ¿lo harán así?
No habría que olvidar el ambiente político que se vive en toda Europa. Por ejemplo, después de cinco años de tira y afloja, por fin la Comisión Europea se atreverá a presentar al Parlamento Europeo una propuesta para situar la jornada laboral máxima en 65 horas. Y encima con un contendio fraudulento:
Esas 65 horas son un señuelo, ya que de lo que se trata es de anular toda limitación, en cuanto que:
1) Mediante acuerdo en convenio colectivo se podría superar ese límite.
2) Para los contratos inferiores a 10 semanas no habrá límite de ningún tipo.
Tampoco habría que olvidar que el partido político que controla la casi mitad del electorado, en su día se opuso a la subida del salario mínimo interprofesional y que por boca de su representante (Rajoy) aseguró que lo de las 65 horas era mentira, que era una medida para regular sólo las horas de los médicos de la seguridad social. Por otra parte estamos esperando a ver qué dice ZP, que fue quien lo propuso.
Cuando la Constitución española se aprobó, la correlación de fuerzas era favorable a la corriente progresista. Pero también hay que reconocer que el régimen estaba practicamente agotado, y que no le interesaba al propio capitalismo: el corsé del franquismo era un impedimento.
Y aún así, la Constitución, que trató los asuntos civiles y de estructura del estado de forma muy progresista, no lo hizo con los de carácter social.
Mientras numerosas normas protegen esos derechos civíles, siendo de aplicación directa, es decir, que no necesitan desarrollo legislativo, los mandatos de carácter social sí sufren esta rémora y necesitan de una ley para ser una realidad aplicable (sistema dualista).
Ahí tenemos un montón de derechos durmiendo el sueño de los justos, entre otros, la vivienda digna, el trabajo estable, el salario suficiente y la promoción profesional.
Igual pasa en matería de recursos, donde los derechos sociales están mal protegidos.
Siempre la consabida historia.
Al respecto, hay que recordar que la Constitución de la República establecia que todas las normas que aprobara la OIT pasarían directamente a la legilación nacional (sistema monista).
En unos momentos en que lo social en Europa está en un proceso de involución (Gran Bretaña marca la pauta en lo laboral) malo sería permitir que con la reforma se perdieran derechos.
No en vano se ha impuesto una visión neoliberal (ultracapitalista) de la economía, en detrimento de la política.
Esta crisis no servirá como justo "varapalo" a un determinado tipo de capitalismo fracasado (el que decía que fuera estado, que el mercado lo regula todo satisfactoriamente mediante su mano invisible) sino más bien para apretar aún más el cinturón de las condiciones laborales.
Si para retocarnos el maquillaje nos van a poner la cara como Al Capone, que nos dejen con el maquillaje corrido.


lo-que-hay dijo
Hola
Más vale tener Constitución que no tener nada. Lo que si es verdad es que hay artícculos como el derecho a una vivienda digna, al trabajo...etc que no se cumplen. Hy que reformala sobre todo con el tema de las competencias que tienen la Autonomías que viendo lo visto habría que retomarlas al Estado, como es la Educación, Justicia, Sanidad, etc
Saludos
6 Diciembre 2008 | 09:59 PM