El humano es erre que erre. ¿Qué importan los argumentos, los hechos, los datos? Lo importante es seguir siendo uno mismo, esa peliculera frase que puede tener doble, triple cuádruple significado y que en definitiva puede no significar otra cosa que una manifestación de cabezonería.
Hoy aparecen noticias múltiples en la prensa, que seguramente no mueven a reflexión.
Por un lado, a un perro abandonado le sacan los ojos, y aún hay cafres que llaman al animalito saco de pulgas (Nota: buscar cafre, seguramente no lo eran).
Por otro lado un miembro del PP solicita reconocimiento para las fuerzas de África que colaboraron con Franco. Que curiosos son algunos patriotas. Estas fuerzas se significaron por su crueldad contra hombres y especialmente mujeres españolas, y un español pide reconocimiento ¿de deuda?
Por otro lado aparece la noticia de los Niños de
Y no hay en casi nadie un acto de contrición, de reflexión, de pasmo, de apresurarse hacia el espejo para ver qué hay en su expresión y bajo ella.
Nos amamos, cualesquiera que sean nuestros actos. Encomiamos nuestra historia, y lo que es más importante, erre que erre la repetimos una y otra vez.
Odio la rutina, proclama la mayoría de la gente. Pues que rutinarios somos, que jamás mejoramos.
Ni educación gratuita, ni documentales, ni doctrinas cristianas o marxistas, nada penetra en nuestro corazón, salvo la rutina del hombre de las cavernas.
Y es que el humano tiene otras cosas en las que preocuparse, por ejemplo:
¿Es lícito el sexo fuera del matrimonio? Sí, lícito, porque hay lugares (estados de EE.UU., por ejemplo, fíjese) donde el adulterio es delito.
Y
O ¿quién ganará la liga?
O, más importante aún, el nivel autonomista. El representante de CC.OO en Cataluña reivindica la asunción del autonomismo por los sindicatos.
Curioso: las empresas expandiéndose y multinacionalizándose por todo el orbe, y los sindicatos llamando a la división.
Erre que erre, que es malo revisar nuestra mentalidad e intentar cambiarla... aunque sea a peor, así al menos no cabrán hipocresías ni narcisismos.

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