IDEOLOGÍA, DOCTRINA
El mayor error que ha cometido la izquierda es renunciar a sus propias ideas, a su propio análisis y visión de la realidad.
Cambiamos los conceptos por las umas. Las sumas de votos, aleatoriamente obtenidos; y así nos va.
En contabilidad no hay quien gane a la derecha. Llevan siglos sumando plusvalías, o restándoselas a los demás, según se mire.
Uno de los principales abandonos de las izquierdas ha sido el de sus ideologías. Marx aceptaba que se negociara sobre cualquier asunto, menos sobre los principios.
Las izquierdas modernas han sido malos alumnos, (o malas alumnas, no lo sé), y no han negociado nada, salvo los principios. En ese aspecto lo han entregado todo. Mira que cambiar la razón por una campaña electoral de quince días.
En eso admiro a la derecha: no han renunciado a sus principios, a su ideología, a su doctrina. Dicen que su doctrina, que su ideología, es la ausencia de ambas. Pero es una mentira más; la tienen y la aplican sin misericordia.
Tienen sus principios, inamovibles, lo que no significa que esos principios sean morales. Un principio, por ejemplo, puede ser el de procurar el final de todos los demás.
¿Por qué es necesaria la ideología?
Los vietnamitas decían que para acabar con el enemigo había que aprender a respetarlo.
Efectívamente, deberíamos observar a la derecha, y preguntarnos por qué ellos no abandonan sus ideologías. Aceptarlos como modelos a analizar sería una prueba de modestia, lo cual denota inteligencia. La soberbia la embota.
Mucha gente se vanagloria de no tener ideología. Que vanidad. Que estupidez. Que error.
¿Puede el pensamiento de un sólo ser humano sustituir las reflexiones y las experiencias de toda la humanidad? ¿Puede conocer todas las versiones, analizarlas, sintetizarlas y concluir una en permanente progresión y adaptación?
Y, aunque fuera así, ¿cómo coordinar todas esas ideas particulares? ¿cómo darles un impulso unidireccional?
Cojamos a la Iglesia, por ejemplo. Siempre remachan la importancia de la democracia, de la libertad, de la prioridad de la idea sobre la ideología. Pero ellos son una organización jerárquica y sin ninguna libertad interna. Ellos son una organización con una doctrina concreta y memorizable, sin posibilidad de interpretación alguna.
Y es que saben lo debilitante que es renunciar a una columna vertebral propia, con médula, con principios, con cohesión.
Luego vienen los monitos de las ideas, los que pretenden sustituir todo el saber de la humanidad, con sus propios, pequeños, raquíticos argumentos.
Y así vamos: 700 euros mensuales y dentro de poco 65 horas semanales de trabajo.
¡Enhorabuena, sabihondos!
P.S. : Por cierto, estamos en plena debacle; XLSemanal, folletín que acompaña a diversos periódicos de derechas, entre ellos ABC, en su página principal afirma, por medio de una de sus mejores plumas, lo siguiente. "En la crítica a las insuficiencias del capitalismo, Marx resiste bien la relectura".
Ya lo dijo el ministro de finanzas alemán, democristiano, con esto de la crisis económica miundial; que igual iba a tener razón su compatriota Carlos Marx.



abril-ale dijo
Es inaudito que compañeros y compañeras que reclamándonos del mismo lado de la acera ideológica no nademos en las mismas aguas, ese es un gravisimo error. Otro gran problema es cuando le ponemos precio a nuestras ideas y pensamientos.
El error se da cuando se obvian las estrategias de la formación ideológicas de los cuadros, ausencia de formación que lleva ya décadas, y esta ausencia de formación ideológica q constituye un grave error político termina agravando las cosas cuando estas se complican.
El dilema es cuando asumimos posiciones de querer hacer negocios con las ideas. Y es que, para conducir en la continuidad del camino a la izquierda hay dos caminos o se toma el rumbo para dedicarse a administrar el capitalismo o preparar la transición para buscar el momento propicio para cambiar las cosas y darle el giro revolucionario a la situación.
Tenemos q ser capaces de abrir las compuertas del socialismo o sólo nos quedaremos siguiendo el modelo capitalista. Nos corresponde a nosotros, a aquellos que nos reclamamos de orientación revolucionaria jalar hacia a la izquierda y demoler a los que están por la gestión capitalista del poder y la sociedad.
Por eso es importante la crítica y seguir avanzando, no quedarnos viendo los errores, sino aprender de ellos y evitar las grandes amenazas que se ciernen sobre nosotros.
Es mi modesta opinión y en cuanto a la derecha me abstengo de comentar, además me extendería demasiado.
Saludos.
23 Enero 2009 | 09:14 PM