EL AMOR NO ES RACISTA
Si se mira bien, el amor no es racista. No cabe un prejuicio de tal índole cuando una persona se enamora de otra. Todos esos prejuicios caen y se muestran tal como son, estúpidos.
Y si se ahonda un poco más, se comprende que eso ocurre también con la amistad. ¿Quién rechazaría a un amigo por ser de otra raza?
De ello se deduce, ignorando las excepciones que en todo hay, que el racismo está en contra de la mayoría de los sentimientos nobles, tales como la amistad o el amor.
¿Se podría decir lo mismo del clasismo? Creo que sí, que también. Es bien fácil que un rico se enamore de un pobre, y viceversa (más fácil aún, la riqueza puede embellecer). En cuanto surge un sentimiento noble, las barreras artificiales que ha creado la sociedad se disuelven.
Es decir, que lo que realmente falta en las relaciones humanas es una cantidad determinada de amor, de amistad, de nobleza, de buenos sentimientos. En cuanto se imponen, decaen los enfrentamientos.
Lo curioso es que en sociedades donde se predica ese amor, más fuerza tienen esas barreras.
Por ejemplo, la ex-Yugoslavia. Cuando era un régimen "deleznable" según los expertos de la Otan, que todo lo resuelven con amor, con mucho amor, todos los pueblos convivían. En cuanto las religiones, las razas, la posibilidad de enriquecerse, se abrieron paso, esa convivencia saltó en pedazos y se hizo añicos. Ahora un croata odia a un serbio y un serbio odia a un bosnio, y un esloveno no quiere ni oir hablar de estos.
¿Todo para qué? ¿Para ser más libres independientemente? ¿Se puede ser más libre siendo más débil? Hay países de la ex-Yugoslavia que no llegan a dos provincias nuestras. Han dejado de ser países para convertirse en cuasi protectorados.
¿Qué clase de veneno llevan esas sociedades que se desarrollan a base de barreras, de diferencias, de discriminaciones, de enemistad, de desconfianza? ¿Qué es eso tan poderoso que les lleva a preferir ser pequeños?
Realmente ¿a quienes sirven? ¿Es posible que no sepamos ver la grandeza que hay en la variedad, en la diferencia, siempre que se relacionen en un plano de igualdad, y no de sometimiento?
Creo que hoy ha prosperado un buen programa en Bolivia. Una constitución que por fin reconoce a los grandes relegados de allí, de la historia, a los indígenas.
Los indigenas fueron sometidos por los conquistadores, pero también por los independentistas, que no hicieron otra cosa que trasladar las clases a otras "nacionalidades".
Pero al indigena ¿le importaba ser explotado por un español o por un boliviano que sustituyó al español?
Quizás la única forma de neutralizar esas autonomías egoístas, de grandes dimensiones y ubicadas siempre en donde hay importantes yacimientos de materias primas, sea el de reconocer la autonomía, la personalidad de las múltiples raíces que conforman ese pueblo, y así diezmar a aquellos que pretenden ser los nuevos potentados de la historia.
Es más fácil que esos indígeneas se entiendan entre ellos, que se entiendan esas autonomías que sólo buscan su propio beneficio aunque sea disolviendo al resto del país.
Igual sería bueno para otros países, paralizados por tales egoísmos, subdividir a su vez esos separatismos que no saben ver más allá de sus ambiciones.
Porque hay algo que es indiscutible: esos que hoy reclaman la independencia, mañana se la negarán a quienes la reclamen a su vez.
Igual también son incompatibles ese amor que supera todas las barreras y los autonomistas, que se esmeran en alzarlas.



Jo dijo
Ires incorregible, Luis, empiezas hablando del ideal del amor y terminas con la cuestión de los separatismos.
Estoy en todo de acuerdo contigo. Yo me aplico el cuento: mi novia es argelina y musulmana, y con ella me voya a casar.
Un abrazo,
Jo
26 Enero 2009 | 08:36 PM