LA VÍCTIMA DE LA CRISIS ECONÓMICA
No están muy claro el alcance real de esta crisis económica. No está muy claro que los paganos vayan a ser los potentados del mundo. Más bien pagarán los de siempre. En sus carnes y en la carne general de los erarios públicos, que para eso están, para salvar la patria, que es de unos pocos.
Como siempre se demostrará lo que nunca se quiere reconocer, que quienes sostienen a los países son sus trabajadores, no sus millonarios.
Sin embargo, sí hay una víctima clara, afortunadamente.
Durante muchos años hemos oído hablar de los "cabeza de huevo" de los "crack", de los "chicago boys", de todos esos empollones de Harvard que lo sabían todo sobre la economía, salvo cómo dar de comer a los pueblos.
Habían conseguido que ella, la economía, fuera "una, grande y libre", y encima incuestionable.
Nada se podía objetar a lo que no cuadraba. La verdad era una, la poseían unos pocos y redundaba en beneficio de la libertad. Libertad de despido, libertad para morirse de hambre, libertad para el pensamiento único y nada para la discrepancia, libertad para que manden los de siempre, aunque con formas distintas.
Cualquier discrepancia, duda, oposición, era considerada "talibanismo" económico, ignorancia, anacronismo.
El mundo era Manhattan y sus capitales dinerarios. Lo demás, aunque infinítamente más extenso, habitado y sangrante, no existía. Todos vivíamos en una película de Holywood. Es decir, en un mito, en una farsa, en un teatro. Pero nos habíamos creído el papel que nos había tocado interpretar.
La verdad es que debíamos darles pena.
Sin embargo, la verdadera víctima de está crisis, aparte de los de siempre, ha sido su economía incontestable. Siguen por ahí dando recetas incuestionables, pero nadie hace caso. Han quedado como lo que son: unos maniquíes al servicio de la mentira.
Mucha gomina y pocas ideas. ¿Su sabiduría? simplemente acumular dinero al precio de la miseria de todos. Rapiña, depredación.
Hace tiempo ya, Ford planteó una evidencia a la que no se le puede dar la vuelta; la de que si los trabajadores no obtenían salarios suficientes, la economía se estancaría. ¿Quién le vendería sus coches si no les pagaba suficientemente?
Y es lo que ha pasado. ¿A quién pretendían vender sus producots estos empresarios? ¿Pensaban de verdad que con 800 € se puede consumir y relanzar la economía? ¿Creían de veras que así se puede ahorrar? Ppensarán de verdad que podemos afrontar la subida de la luz, del teléfono, del supermercado, del gas, de los libros de estudio, y ellos encima cerrar el grifo de los créditos?
No: este capitalismo neoliberal lo que ha demostrado de verdad es que es un enemigo manifiesto de la libertad y de la eficacia, esas que ensalzan de boca para afuera y boicotéan de puertas para adentro.
No hay una razón matemática que justifique esta locura de la subida de los precios y la bajada de los salarios, salvo la de acumular aún más poder. ¿Será esa la cuestión que se oculta, desapoderar aún más a la gente?
La gran víctima de la crisis económica es la credibilidad de su economia.
Nos hemos dejado impresionar por unos "empollones" que recitaban como papagallos, brillándoles la montura de oro de las gafas y la brillantina del cabello, las recetas de los insaciables.
No nos hemos preguntado cómo una economía que se consideraba eficiente puede acumular 40 mil muertes diarias, un 50% de la población mundial viviendo con el 1% de la riqueza total, salarios de 600, 700, 800 euros donde los haya, contratos por meses...o días, gente perdiendo sus viviendas en todas partes, incluidos los EEUU.
Hemos sido muy perezosos. Nos hemos dejado comprar por un plato de lentajas, o por un pequeño vehículo, creyendo que eso nos igualaba a los potentados. Que ridículos hemos sido.
Sin embargo, siguen dictando sus recetas. Sin sonrojarse. ¿No eran suyos los méritos de todo? Pues ¿de quién son los fracasos? Y si son suyos los fracasos ¿siguen con las mismas fórmulas fracasadas?
¿No será que la cosa está tan mal que no necesitan recetas económicas, sino recetas políticas? ¿No será que hay que desarmar a los trabajadores de forma que ellos no pierdan el control del poder?
Porque es incomprensible. Se dice que el FMI ya no sirve, pero sigue impartiendo órdenes. Se dice que el neoliberalismo ha demostrado que lleva al caos, pero se le quiere salvar con fórmulas más neoliberales aún. Se evidencia que hay un gran malestar en la sociedad, y se agudiza aún más ese malestar con fórmulas leoninas. Se dice que se está en la ruina, y que el estado tiene que ayudar, y acto seguido se informa sobre los beneficios de los bancos. Se dice que hay que bajar los salarios, y ellos se suben las indemnizaciones, Se dice que hay que liberalizar el mercado de trabajo, y ellos blindan aún más sus contratos.
¿Seremos tontos de verdad? ¿Estaremos de verdad destinados a obedecer, cualquiera que sea la orden?
¿Es posible que no se evidencie semejante desbarajuste? ¿Es posible que dentro de un par de años vuelvan a su altivez, a su prepotencia, y con sus destellos de oro en las gafas, como si fuera el producto de su iluminación, nos digan de nuevo que hay que correr un agujero más del cinturón?



abril-ale dijo
Luism, no podemos pensar en la desaparición del capitalismo, desafortunadamente no hay indicio de la desaparición del capitalismo, no se ve por ningún lado en el terreno concreto de la realidad. Lo que si se ven son las grandes crisis del capitalismo, que no sorprenden y son recurrentes. Todo esto está en la composición orgánica del capital mismo, están en la genética del capital esas crisis. Tiene a la humanidad acostumbrada a esas crisis desde la mitad del siglo diecinueve. El caos es parte integrante de la naturaleza misma del capital.
Lo que si es cierto, es que la hegemonía económica de los Estados Unidos está en crisis. Y si sigue el crecimiento de economías como la de China, como la de la India, como la de Brasil incluso, podemos estar seguros que veremos en las próximas décadas unos cambios impresionantes en las correlaciones de fuerza en el mercado mundial. Pero de ahí a la desaparición del capitalismo, pues no.
¿Las víctimas? Los de siempre...esa inmensa mayoría de pobres. Pero el desenlace mismo de la crisis del capitalismo tendrá que ser objeto, ni siquiera del análisis político, sino de la lucha de la gente para desprenderse de un sistema que ya dio todo lo positivo que podía haber dado. Mientras sigamos teniendo gobernantes como Uribe en Colombia, Ortega en Nicaragua y como muchísimos mas...el panorama es desalentador.
Luism, un abrazo fortísimo.
16 Febrero 2009 | 09:24 PM