La palabra abatir tiene múltiples significados, pero aquí hay dos fundamentales, que se entrecruzan:
"Hacer perder el ánimo, las fuerzas, el vigor" y "derribar, derrocar, echar por tierra" (RAE).
Ambos sentidos encajan a la perfección con las acciones que está desarrollando el PP contra todo aquello que no concuerde con sus intereses. Más que una acción de oposición parece un berrinche infantil. Quiero el sonajero, quiero el sonajero.
Está claro que es un partido que poco a poco, o mucho a mucho, se desliza por una pendiente antidemocrática. ¿Será el sino de los tiempos?
La democracia no es un rito, un conjunto de formas externas, una liturgia, como lo son muchas las de las religiones.
La democracia persigue una finalidad profunda, más que matemática, y es la de coordinar los distintos pareceres para encauzarlos y establecer unos resultados tolerables para todos.
El agotamiento del contrincante, su derribo, es totalmente antidemocrático.
Un presidente de gobierno hasta podría argüir: "Así es imposible gobernar. Prueben a caminar teniendo alguien detrás que la marca constantemente el paso y los fallos de los tobillos".
El PP se empecina en el cainismo, en el cinismo, en reprochar a los demás sus propios fallos.
El PP no discute, no orienta, no ofrece alternativas sobre la economía, sobre el paro, sobre la eventualidad, sobre la universidad, sobre la deslocalización. El PP alborota, mete jaleo, hace ruido, y así, en realidad, nadie se entera de nada.
Bermejo hizo una estupidez, por lo cual ha dimitido, afotunadamente, y Garzón no ha hecho nada ilegal. Y si lo hubiera hecho, no es el ruido, sino la denuncia lo que procede.
Pero es que el PP no está denunciando una irregularidad ajena; el PP está maniobrando por un desaguisado propio del que tratan de distraer a la opinión pública .
Por muy Bermejo que sea Bermejo, y muy Garzón, Garzón, el PP tienen un problema de corrupción.
Y de eso no hablan, ni realizan ninguna acción ejemplarizante.
El PP quiere que el gobierno pierda el ánimo y así derribarlo. Pero eso no es lo que dijeron las urnas en su momento. No basta con que a uno no le guste un gobierno. Ha de razonar la opisición y contrastar ante las urnas los argumentos esgrimidos durante la legislatura.
Es incomprensible que la opinión pública no reaccione contra semejantes actitudes. Por lo visto, para ser político aquí, en España, hay que hacer peviamente un curso acelerado de navajero. Que así será uno aceptado. Increible.
Curiosamente, los otros, la versión b del PP maniobran contra la asignatura sobre civismo. Y tanto que debe ser obligatoria. Y hasta eliminatoria.
¿Qué democracia hay sin ciudadanos cívicos?
¿Es real la democracia o es un hacer que se hace, típico de España?
Al final, la culpa de lo que pasa en el PP de Madrid la tiene el gobierno.

Preocúpate de leer tu filomeno, la ratita presumida y la nueva versión del capitán tueno, que es lo tuyo... Tú de estas cosas no entiendes. Y de gramática menos. Cuando sepas distinguir entre un pronombre posesivo y otro personal, nos avisas. La derecha siempre ha sido muy ignorante. Basta ver las tonterías que decís por boca de la espe, del cañizares...
Váis a tener que llamar otra vez a hndez mancha, ¿como decía? ¿porfi?