BONO Y LOS TOROS (LAS CORRIDAS).
¿Tendrá Bono celos de Mújica, que lo emula así?
Está claro, no disfrutar con la tortura de un animal es de tontos. Y esto lo dice un listo e iluminado por partida triple: es cristiano, es socialista y vive de la política (Tras cada intervención así les deberían abonar un plus de productividad).
La argumentación de Bono es más poderosa que la de Mújica, aunque estamos ante una conjunción de titanes del pensamiento. Es lógico que sea así, porque Bono es más castizo. Quizás esas mezclas medio extranjerizantes de Mújica debilitan su chispa intelectual.
Al final resulta que los conceptos de fiesta y nacional están indisolublmente unidos en una simbiosis lírico espiritual que se llama España.
Si no hay toros, no hay España.
Algo así dijo un torero de Murcia respecto a nuestra cultura. Y eso sin ser ni jurista ni parlamentario. Lo cual tiene mérito. Una muestra más del genio innato español. Sobe todo eso va el asunto.
Si Isabel la Católica resucitara seguro que se le empañarían los ojos de emoción, y que daría un par de sonoros besos en las mejillas del ilustre político.
Dado el "talante" de este tipo de políticos ¿no debería presidir la mesa del Congreso una conjunción formada por toreros, monjas, divisionarios azules, y él como representante de la izquierda, de la República y del progresismo? (él ahí para evitar que haya un republicano de verdad, que ese sería capaz, por tonto, de proponer la abolición de nuestra esencia).
Ya quiso que el desfile de la Victoria, perdón, de las Fuerzas Armadas, estuviera encabezado por un divisionario azul y un republicano. No se aceptó. Extraño, porque era una idea extraordinaria. Quizás le faltó el detalle de proponer que ambos vistieran "faralaes". Por lo del feminismo.
La verdad es que es incomprensible que con agumentos semejantes los conceptos de Patria, España, Nación, Excelencia, (la cuatrilogía PENE) no hayan quedado claros y nos emocionen hasta la médula.
Estas personas, con estas inteligencias, son un acicate insustituible para conseguir que España se inponga definitivamente al resto del mundo.
Seguro que cuando en el extranjero leen estas cosas se apodera de ellos una envidia irrefrenable. Seguro también que si se han enterado de esta noticia han llovido las peticiones de matrículas en nuestras universidades. Luego nos hablarán de Oxford y de Cambridge. Pálidas quedan ambas frente a disquisiciones de este nivel.
Quizás se deberían impartir las clases en las plazas de toro, para su envidia.
Imagino al Times, en un acto de sinceridad (y no los celos que nos gastan esos ingleses), con el siguiente titular, a todo plana y en primera página: "Parlamentario español entierra definitivamente las teorías de Américo Castro y de Claudio Sánchez Albornoz. Ni judios, ni cristianos, ni musulmanes, ni romanos. En toreros reside raíz de españolidad".
Y digo yo, si la esencia de España es la fiesta, y sus protagonistas el torero y el toro ¿qué parte del premio le toca al segundo?
En definitiva, que la lección magistral queda clara:
Taurófilo igual a patriota inteligente.
Antitaurino igual a separatista tonto.
Habría que promover una recogida de firmas para que estos prodigios se explayen más a menudo, que mientras tanto quedamos huérfanos de sabiduría.
Y ahora, pensando mal: ¿no será esto una confubalición secreta para derribar a ZP?


vega-no-si dijo
Que verguenza... Cobra de nosotros y nos llama tontos. Este tio esta majara. Que se vaya con sus monjas a un convento y organicen alli entre todo@s las corridas.
5 Marzo 2009 | 09:44 PM