PEQUEÑO NACIONALISMO ¿INDICIO DE PEQUEÑAS PERSPECTIVAS?
José Antonio Labordeta opina que ahora tiene poco sentido un partido nacionalista en Aragón.
Ni lo tiene, ni lo tuvo antes. Mientras la izquierda pierda sus fuerzas en estas distracciones y erradas estratégicas, no estará sino haciéndole el juego a los grandes capitales.
No se trata ya de un problema de fragmentaión de la clase trabajadora, sino que rompe la coherencia de un discurso racionalista basado, entre otras cosas, en la fraternidad,
Cabrían unas autonomías administrativas para vigilar que no se produzcan desequilibrios sangrantes entre esas regiones, pero nada más.
El otro día leía que la candidata española a Eurovisión, Soraya intentaría llevar una banderita de Extremadura.
Es extraño el proceso producido: renegamos de una nación histórica y la sustituímos por pequeñas naciones de muchísima menor entidad.
Vale que deseemos superar las fronteras; es lo más racional, pero siempre que los otros hagan igual, pues de lo contrario quedaríamos en una difícil situación de indefensión.
Pero que ahora encontremos en la pequeña patria lo que no pudiemos encontrar el la mayor, denota una tendencia hacia el empobrecimiento.
¿Que lo hacen los políticos? Ultimamente se está demostrando que se han convertido en una casta teatral que atiende más a la escenificación de su bienestar e intereses, que a la realización del bienestar de la sociedad a la que se dice sirven.
Sería bueno que empezáramos a pensar por nosotros mismos, sin las anclas de ideas dadas, tópicos e inducciones intersadas.
Que curioso y sospechoso resulta que se diseñe una constitución cuasi federalista entre quienes fueron poco antes intransigentes unitaristas y quienes, casi bisoños, se apuntaban a cualquier proyecto que fuera lo contrario de lo anterior.
Por ejemplo, el PSOE, que siempre había tenido un Comité nacional, pasa a un Comité federal. Y todo porque hay dos burguesías potentes en esas regiones "históricas" que imponen sus criterios económicos.
Siempre me acuerdo de esa estrofa izquierdista que dice que si tú tines la ecopeta, yo tengo la canción. Ahora Labodeta seguramente se da cuenta de que su canción cargaba la escopeta del otro.
Así vamos, con precios al alza, sueldos al suelo (el grito del 23 f: todos al suelo, o mejor, todo al suelo) y cada día más dspistados
