DE NUEVO LA EUTANASIA
De nuevo han ganado los de siempre, los que luego dicen que no tienen libertad para educar a sus hijos, aunque tengan garantizada, a costa del Estado, la enseñanza de sus doctrinas.
Todo para esto, para pagar doctrinas que irán contra nuestros propios intereses: no al divorcio, no al preservativo, no a la libertad sexual, no a la píldora, no al aborto razonable ni a ningun otro, no a morir dignamente, sí a sor Maravillas, que para eso en la comunidad de Madrid entegarán, o han entregado ya, los cuidados paliativos a las confesiones religiosas, que ya se sabe que en España son una, grande y libre para ellos. .
Es decir, que el Congreso de nuevo ha dicho no, en este caso a la eutanasia, al derecho a disponer sobre el propio cuerpo y sobre la propia vida.
Y es que se manifiesta lo que ya sabíamos, que no están convencidos de que nuestro cuerpo y nuestra vida sean suyos, y quieren reafirmarse constantemente en su imperio.
Te pueden matar por negligencia, apenas sin consecuencias, en cualquier hospital; te puedes matar fumando o bebiendo, incluso trabajando (¿cuántas muertes hay anualmente por causa de los accidentes laborales que no provocan histerismos?); pero no puedes decidir que en vez de un vegetal consciente prefieres pasar a mejor vida.
Resulta curioso que quienes creen en la vida eterna, en el paraíso, luego se comporean como si la vida fuera un paréntesis en la nada.
Es decir, prohibido morirse cuando los otros no quieran; y prohibido vivir si los otros no quieren.
Poco a poco volvemos a todo lo de antes. ¿La transición hacia dónde? Se olvidaron de especificarlo.
Que para eso somos los siervos de dios, y de paso los de sus representantes en la Tierra.
¿Que el PSOE ha votado también no? Bueno, parece ser que el ochenta y tanto por ciento son católicos. Han sido coherentes una vez más.
Pero si quieren ser plenamente coherentes que dejen de ir por medio de la calzada: ahí te atropellan los coches en una u otra dirección.
En nombre de que no lo hagan los otros, lo harán ellos; la cuestión es que ese hacer es igual para el que lo sufre.
Pero han de reflexionar: si al final demuestras que eres inutil terminas por desaparecer. Entonces ¿le servirá la democracia al sistema? ¿Podrán organizarla u organizarlo con un partido único?
Que pena de país, siempre en la cola de todo porque unos pocos creen que están en su cortijo y sus capataces están dispuestos a confirmarlo.
Hasta ahora bajamos peldaños; no es fácil adivinar cuándo subiremos uno. Para entonces seguramente no quedará nada.



abril-ale dijo
En este tema soy firme. Considero que se debe respetar la voluntad de la persona. Es su cuerpo, es su vida y sólo la persona afectada tiene derecho a disponer de ella. Te digo algo, si alguna vez estoy en una fase terminal, sufriendo y consciente, pediría a mi familia aplicaran la eutanasia conmigo, esté o no legalizada.
Siempre la doble moral, los mismos que aprueban leyes en los congresos para matar poco a poco a la gente, se oponen a un derecho que todos tenemos, q es decir ¡Basta a seguir sufriendo!
En fin, un tema polémico, un tema que quizá muchos no estarán de acuerdo conmigo, pero es mi manera de pensar en cuanto a esto.
Besos.
11 Marzo 2009 | 06:38 PM