14 DE ABRIL
El 14 de abril próximo se conmemorará una vez más el advenimiento de la II República española. Será una conmemoración discreta, pasada por agua, tal como nos tienen acostumbrados. Seguramente IU hará algo, pero sin demasiado eco. Algo simbólico, pequeño, incómodamente emotivo y poco eficaz a efectos analíticos.
El PSOE quizás quiera potenciar con esta conmemoración su ley de la memoria histórica, pero será, en su caso, más un lenguaje político (ese que no dice nada) que profesoral e histórico.
Y el PP ya sabemos, se negó a reconocer cualquier culpa del franquismo, frente al resto del Parlamento español. Culpa declarada también en el Parlamento europeo.
Y todo esto puede ocurrir porque en el fondo los trabajadores no han entendido lo que aquello significó. Cuarenta años de propaganda franquista laminaron la percepción del asunto y les acomodó a unos mínimos misérrimos. Y es comprensible. En medio de una estepa helada, una cabañita, un fuego y un potaje escaso son un milagro. Además, está la estética, que parece que no, pero que juega un papel importante: aquellas fotos no captan la empatía del espectador ni del golpe innovador de todo lo que representaba el nuevo régimen. Se dice que una imagen vale más que mil palabras. Una mentira más: la estética no tiene porque ver con la ética. El yate de un traficante de droga es bastante más hermoso que la casa del guardia de turno.
Cuando mi abuelo salió de los campos de concentración franceses compró con las cuatro monedas que tenía un trozo de sangre coagulada, y siempre comentaba que había sido el mejor manjar que probó en su vida. De los 40 a los 60 se pasó tan mal, que los últimos recuerdos posteriores, a lomos del turismo, son explendorosos.
Pero todo eso, comprensible, no evita que se puedan y tengan que hace enjuiciamientos sobre un nivel menos precario.
La II República intentó ser un tajo en la historia de España. La derecho lo entendió, y así la yuguló.
Por una parte, se acabó con un sistema electoral caciquil. Tan era así, que si se cojen los votos escrutados, las fuerzas de ambos contendientes estaban más o menos a la par.
La derecha había ganado en las zonas rurales, y la república en las ciudades. Y el gobierno monárquico comprendió rápidamente el mensaje. La victoria rural se sabía que era puro fraude electoral, mediante el secular sistema caciquil que imperaba en el país, e incapaz de sustentar una situación de críisis que se arrastraba desde Primo de Rivera sin solución.
El éxtio en las ciudades fue suficientemente explícito para todos. La mayoría del gobierno de Alfonso XIII le aseguró que intentar hacer valer aquellos resultados fraudulentos sería el suicidio histórico de la propia monarquía. Seguramente estaban en su mente proyectos futuros de retorno, más efectivos que unas elecciones.
Hoy, gracias a una campaña masiva de difamaciones, calumnias, mentiras, medias verdades, descontextualizaciones, incomprensiones, ocultamientos, el pueblo español no tiene una valoración clara y decidida sobre aquel evento. Y sin embargo, le debe mucho más de lo que pudiera imaginar. Un buen ejemplo del grado de mentira es que aquellos que siguieron la legalidad de la república, es decir, del gobierno legítimo por voluntad de las urnas, fueron juzgados por "rebelión".
Se olvida que fue la primera vez en que el sistema caciquil salta hecho pedazos.
Se olvida que se incopora la mujer al cuerpo electoral, es decir, medio país resucita.
Se olvida que por primera vez España casi se sacude de su cuerpo la rémora de una Iglesia tradicionalista y fundamentalista, claramente alineada con los poderosos en su versión más retrógrada, y que desde los púlpitos hasta se había opuesto a la existencia del contraro laboral. Una Iglesia próxima a un poder despótico, más atenta a lo material que a lo espiritual.
Los tabúes sexuale caen y hombres y mujeres recuperan su libertad sexual.
La cuestión social es abordada frontalmente. Ese es uno de los aspectos víctima de la indiferencia de esa clase trabajadora, que no contrasta aquella España anterior a la República y todo lo que pretendía ser la nueva España que pretendía nacer.
He aquí unos escritos que muestran la mentalidad de la España anterior y un documento no totalmente suficiente generoso pero que relata cómo se vivía en España. Piénsese que no hay tanto espacio de tiempo entre ambos documentos y la proclamación de la II República.
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/09252741000947284199079/index.htm
http://www.ub.es/geocrit/sv-32.htm
(1)
Por primera vez se aborda uno de los grandes problemas del país, la reforma del agro, configurado principalmente por grandes latifundios improductivos. Y obstaculizado desde el principio, con un problema añadido de financiación.
Una de las primeras medidas que toma el gobierno de la república es subir los jornales de 2 a 14 pesetas, que inmediatamente, en el bienio negro de 1933, vuelven a las originarias 2 pesetas. Muy esiritual el problema español.
La educación, que se universaliza, dignificando la profesión del maestro, que tan querido por todos los españoles, vivía misérrimamente con el anterior régimen, y a su vez siendo rescatada (la educación) de las instituciones religiosas. Sistema claramente no recomendable si se compara con la actual resistencia que se está haciendo con que el Estado diseñe una asignatura como la de la educación para la ciudadanía.
La universidad que alcanza un prestigio desconocido hasta entonces en España. Se llegó a decir que la política española estaba regida por intelectuales.
Es decir, una esperanza de que España se adecuara a su tiempo y recuperara el tiempo perdidio.
Pero no, no quiso aquella derecha cavernícola. A los pocos meses, ocho, hay un primer intento de levantamiento del Ejército, dirigido por Sanjurjo.
Se enumeran una y otra vez las Iglesias quemadas, que no fueron más de 11. Pero no se valorá qué significa para un pueblo que acaba de salir de las tinieblas, el que quieran por la fuerza volverle inmediatamente a esas tinieblas.
La II República es todo lo contrario de aquellos tiempos en los que se gritaba por las calles, en apoyo a Fernando VII el famoso y vergonzoso grito de "¡Vivan las caenas!".
Pero no pudo ser. Coalaigados ejército, iglesia, capital (Juan March) Institución monárquica (Alfonso XIII puso a disposición de Franco 10 millones de dólares), extrema izquierda (una vez más) y un gran nivel de analfabetismo plítico en grandes sectores del pueblo, impidieron rápidamente aquel proyecto,. La CNT lanzó más huelgas que nunca, evasión de capitales, no inversión, pistoleros (buscar en sucesos de barcelona) ... y mucho, mucho interés en el extranjero en que aquello no prosperara. Les convenía muchos más una España empobrecida, atrasada y anacrónica. Seguro que los ingleses lo primero que se preguntaron fue qué pasaría con sus minas en Rio Tinto.
Y después la calidad humana de aquel pueblo, capaz de dar la vida y la libertad por un ideal. Ahora se ignora o niega todo esto, indluida la herocidad de aquel pueblo medio desarmado y totalmente desorganizado, que se enfrentaba a un ejército profesional, de clase, y encima apoyado con el mejor material de alemanes e italianos. Un ejército, en definitiva aliado del eje, de Hitler, del nazismo, que cerró el asunto con 200.000 fusilamientos.
Era tal la inferioridad del bando republicano frente a un ejército profesional, que los más expertos militares europeos no vatininaban más de 3 meses a la resistencia. Y sin embargo se resistió 3 años. Las tropas francesas no resisitieron a las alemanas ni un mes.
Y todo esto, que es tanto, y que tanto nos ha afectado, y de lo cual algunos todavía se prevalen gracias a la transmisión permanente de privilegios, es lo que no nos interesa, a pesar de que esa traspaso de clase signifique que algunos cobren ahora 800 euros.
No obstante, hay que decir que desde su legalización la estrategia de la izquierda ha sido un completo fracaso. No se han ganado ni a unos ni a otros. Ni han recuperado en toda su amplitud el endémico atraso social de España respecto a la media europea, ni han removido el medio cultural, ni la universidad es una fuente de creación novedosa ni de innovación democrática, ni saben explicar ni su pasado ni su futuro.
Están ahí, se sientan en los sillones forrados de terciopelo rojo, y gestionan malamente lo que hay, con más peocupación en la conservación que en la progresión.
(1)
"... El proyecto del gobierno republicano significaba una reforma total del sistema de relaciones laborales, por lo que precisaba del concurso de la UGT y del respaldo de los partidos de izquierda mayoritarios en el Parlamento. Favorecida por ambas condiciones, la reforma se plasmó durante la etapa preconstitucional en una serie de decretos, dirigidos a mejorar la situación del campesinado, y que sin duda influyeron en el enorme crecimiento de la ugetista Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra (FNTT) en estos meses. Posteriormente, las Cortes otorgaron rango de Ley a estas medidas y aprobaron otras. Ocho fueron las iniciativas legales básicas del Ministerio de Trabajo en el primer bienio. La mitad de ellas se referían propiamente a la regulación del mercado laboral: la Ley de Contratos de Trabajo, la de Jurados Mixtos, la de Colocación Obrera y la de Intervención Obrera en la gestión de la Industria, si bien esta última, que estaba destinada a ser la pieza fundamental del proyecto, no llegó a ver la luz. Otras dos reorganizaron el propio Ministerio y sus Delegaciones provinciales. Y las dos restantes, la de Asociaciones Profesionales de Patronos y Obreros y la de Cooperativas, buscaban consolidar el modelo sindical y ofrecer a los trabajadores unos beneficios sociales más amplios. Dada la brevedad de la etapa reformista y los obstáculos que se opusieron a esta normativa por parte de los grupos económicos y de la oposición parlamentaria, sólo las dos primeras leyes alcanzaron cierto desarrollo e incidieron notablemente en la evolución de la coyuntura social...".


politica-y-opinion dijo
Buenas...
Desde hace bastante tiempo, creo que se ha "exagerado" mucho lo que fue la República...
En muchos casos, está mitificándose...(otros como bien dices la dismitifican, incluyendo mentiras..., como ocurre en estos casos)
Pero cada vez que leo como funcionaba aquella república..., continúo sin entender esa mitificación...
Leyendo a Azaña, por ejemplo... para evitar pensar que sólo he leido a contrarios de la república, se pueden ver muchas de las cosas que no funcionaban bien...
Incluyendo las Autonomías...
Eso hablando del pasado...
Hablando del presente...
¿Qué solucionaría ahora una república?
Tendríamos el mismo presidente..., la misma oposición..., el mismo bipartidismo..., los mismos problemas....
Por otra, parte, algunos sueñan en una república, y hablan de ella como si sólo pudiera ser de izquierdas..., he llegado a escuchar que la derecha no puede gobernar si hubiera una republica...
Creo que muchos , deberían pensar que si hoy tuvieramos una república, puede ser que en las próximas elecciones gobernara la derecha...
¿Solucionaría algo vivir en una república?
http://politica-y-opinion.lacoctelera.net/post/2008/04/17/nos-cam...
10 Abril 2009 | 09:07 AM