LO DE SIEMPRE
Una nave como la de los EE.UU. no vira repentinamente en alta mar. Los miles de intereses creados lo impiden. Sería absurdo pensar que Obama no accedió como candidato a la presidencia de los EE.UU. por su "fiabilidad". Allí no se juegan los cuartos. Como en las casas cuartel de la Guardia Civil, el lema es "Todo por la patria" (después se aclararán entre los norteamericanos qué es la patria).
Claro, se dirá, ¡como debe ser! Como debe ser desde una perspectiva nacional, pero no desde una perspectiva internacional, que es la que la globalización está imponiendo para los demás.
Y por un mínimo sentido de la reciprocidad, ya que los EE.UU. les niega a los demás países sus propias perspectivas nacionales. ¿A qué venía interferir en la política de Yugoslavia, de Panamá, República Dominicana, Haití, Somalia, y un largo etc., pero etc. de verdad?
En síntesis, el lenguaje sigue siendo el mismo. Cuando se trata de ellos, ni siquiera se utiliza un lenguaje jurídico amañado, como lo está el de todos esos tribunales creados ad hoc para los demás.
Incluso, cuando se trata de ellos mismos renuncian conscientemente a la diplomacia, a la cortesía, para que las cosas queden bien claras, para que no quepa el equívoco: es decir, ellos ya han investigado lo suyo, y el presidente ya ha decretado su edicto imperial: que "hay que mirar hacia adelante, no hacia atrás".
Y los acólitos volverán a decir: como debe ser. Pero no es así. El presidente (el de los EE.UU.) tendrá altas potestades y facultades en su país, pero no fuera de él. Y entre los enjuiciados hay muchos extranjeros (si no sólo extranjeros) apresados en muchos espacios territoriales que no son suelo norteamericano. Así que es una cuestión internacional que afecta a todos.
La impresión que se recibe cada día es la de que seguimos con un presidente imperial, pero con más educación e inteligencia que el anterior. Quizás la nota primera que ayer dio alguna prensa sobre los cambios de Obama fuera intencionadamente metafórica: ha cambiado el color de las paredes de la casa Blanca. Extraordinaria noticia.
Y sus mayordomos reproducen el ambiente real, para mejor información: "Ha dicho claramente que no considera apropiado procesar a los oficiales de inteligencia que cometieron las presuntas torturas", y que en todo caso, el asunto de "juzgar a los que idearon el andamiaje jurídico corresponde al fiscal general" (de los EE.UU.).
Es decir: El presidente está por encima de la ley ("ha dicho claramente") y es su único interprete; en este caso habría que ver qué leyes nacionales e internacionales
Por el contrario, a los norteamericanos no los juzga nadie de fuera, ni de dentro, ni menos por la vía ordinaria. Es un asunto del fiscal general, que si no me equivoco, es un funcionario del presidente. Allí, eso de la independencia judicial no está tan claro como se quiere creer.
Las torturas han sido investigadas... por ellos mismos. Ay si eso lo hubiera dicho Irán o Butiflandia del Norte.
Y por otro lado, la "comunidad internacional", esa que consta de siete países, paralizada del pasmo (es un decir, que al final van a tener menos vergúenza que lo otros).
¿No sería cosa, vistas las respuestas del presidente (de los EEUU) que todos dijeran: pues paremos los demás procesos y entreguemos los reos a sus respectivos países, que el derecho internacional no existe y cada uno de nostros nos bastamos para nuestros asuntos?
Pero ¿para que darle más vueltas a la cosa? ya Bush dijo que no quería saber nada de tribunales penales internacionales, y que ningún organismo extraño a la nación juzgaría a soldados norteamericanos, que para eso se ha jartao de suscribir convenios bilaterales que excluyen esa posibilidad de enjuiciamiento.
Lo único que falta es que el nuevo presidente (de los EEUU) se reafirme con claridad en esa vieja idea para que todo vuelva a su cauce.
