Maltrato animal. Multa de 2.001 euros por lanzar una pava desde un campanario en Jaén
"Maltrato animal
Multa de 2.001 euros por lanzar una pava desde un campanario en Jaén
Protectores de los animales creen que "no hará que se acabe el espectáculo"
EFE Madrid 12/07/2010
El lanzamiento de la pava desde un campanario de Cazalilla, en una imagen de archivo. EFELa persona que presuntamente lanzó una pava desde el campanario de Cazalilla (Jaén), el 3 de febrero de 2010, ha sido sancionada con una multa de 2.001 euros, según ha notificado la Junta de Andalucía a la Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales (Anpba).
Para Anpba, la cuantía de la multa es "insuficiente y esto no hará que se acabe el espectáculo", que se caracteriza por el lanzamiento de una pava desde un campanario, ya que se ha repetido esta tradición cada año, a pesar de que el Ayuntamiento fue sancionado en 2004 y 2006. Desde 2005 y hasta 2008, según ha informado Anpba, se ha sancionado a las personas que lanzan la pava con multas que oscilan entre los 2.001 y los 3.000 euros.
El lanzamiento de la pava desde el campanario está tipificado como infracción "muy grave" en la Ley 11/2003 de Protección Animal de Andalucía y tiene una multa que puede alcanzar los 30.000 euros, cuantía establecida para este tipo de infracciones según el artículo 41.1c de la ley. Desde la entrada en vigor de la normativa, la Anpba ha puesto denuncias administrativas por el lanzamiento de la pava desde el campanario.
Sin embargo, desde febrero de 2004, y a pesar de que han sido sancionados siempre los presuntos infractores, el espectáculo se sigue repitiendo, incluso dos veces al año, como ha podido comprobar Anpba, pues el espectáculo se suele celebrar en agosto con motivo de la denominada Fiesta del Emigrante. De hecho, tras este descubrimiento y las correspondientes denuncias por los lanzamientos de agosto de 2008 y 2009, han sido sancionadas, tanto la persona que presuntamente lanzó a la pava en agosto de 2008 como la que repitiera el lanzamiento del animal un año después.
El franquismo hizo un decreto en 1962 que prohibía estas animaladas. Y vinieron los demócratas y resucitaron la barbarie. No tengo seguro de que los franquistas las evitaran por el decreto, pero sí tengo seguro que la cateturia munícipe (alguna, la que lo haga) daría el alma por un duro".
Público y "Mi vida como un perro".
Y es que hay un problema fundamntal: un nuevo régimen (o el cambio de su nombre) no cambia la condición de una persona. Nos hemos barnizado de modernidad y por dentro seguimos siendo aquellos personajes que salían en el cine de "siempre", junto a Palomo Linares, haciendo de galán imberbe, y el chistoso corresponiente, con la boina ( con la boína) calada hasta las cejas,
