Reivindicándose...
Dicen los rusos que un pesimista es un optimista bien informado ¿será verdad? Lo único que había quedado bien asentado era que los pesimistas eran tóxitos, según el "padre" psicólogo Bernavé Tierno. Claro que esta docta afirmación la hizo hace ya algunos años, antes de la crisis y de los bonos tóxicos que han contaminado la economía mundial y hundido el optimismo de muchos incautos (económicos). No sabemos la solución para esos irrecuperables y desnaturalizados pesimistas ¿quizás mandarlos a un lazareto moral por su incapacidad para percibir la perfección de la "Creación"?
La cuestión es que a uno no le dejan ser optimista ni poniendo la mayor de las voluntades. Cuando no interfiere la estupidez, lo hace la maldad, y cuando no la viceversa.
De pasada aparecen en la televisión unas mujeres --de entre seis a sesenta años, según ellas-- con camisa blanca y pañuelo azul. De la noticia sólo hemos podido ver la parte en la cual informan de que su misión es la de reivindicarse (que bonito) como mujeres. ¿Y cómo lo hacen? Pues simplemente dando la lata a cinco o seis vaquillas. No hemos querido ver más. Pero la reflexión que hemos sacado a lo largo de este corto día es que la gente no quiere simplemente dejar de ser víctimas. Más bien lo que quiere es ser igual... y ser verdugos también.
Nunca he entendido a una feminista, ni a un socialista, ni a un cristiano cuyo programa de bien e igualdad no fuera global. Si quiere la emancipación sólo para ella o para él, ha perdido toda su fuerza moral, y le habrá facilitado a los explotadores del otro lado el argumento que tan bien saben explotar y poner en boca de los débiles: "pero si son todos igual" ; porque hay algo que no se sabe y se debiera saber. La gente no quiere subir de burro a caballo, sino que los que estén a caballo bajen a burro. No es fácil entender por qué regla de tres deducen que a más pobres, más posibilidades de enriquecerse ellos. Debe ser un exceso de confianza en su capacidad, aunque los datos objetivos no ayuden (sólo un 2% de la población mundial es afortunada; los demás de regular para abajo).
Esta dosis de melancolía se ha visto agravado por una segunda noticia. La medicina española, creo, ha logrado injertar a un joven accidentado un rostro completo. Hasta ahí la buena noticia.
¿La mala? Que está deseando recuperarse para fetejarlo... cazando y pescando.
Está visto que los grandes dramas, al contrario de lo que se creía, no otorgan sabiduría.
Francisco Umbral era más sabio. Cuando Miguel Delives le invitó a matar conejos, aquel le respondió:
"Llámame, mejor, Miguel, cuando los conejos maten cazadores".
Está claro que no necesitaba reivindicarse.




Joaquín Martínez dijo
Por eso no me convencen las feministas, y menos aún los feministos, porque en sus reivindicaciones sólo consideran a una parte. Es como si dijeran nosotros somos blanco y el negro nos está haciendo mucho daño. Hagamos que el negro sea blanco. No. No es esa la solución, blanco y negro: todos juntos, que no revueltos.
27 Julio 2010 | 07:18 AM