España resucita, se funda una nueva cátedra del pensamiento ilustrado...
Lo de los toros en Cataluña ha tenido múltiples beneficios. Uno de los principales es el de que se han activado repentinamente las neuronas del país
Por fin España sale de su larga siesta y se pone a meditar. Y no ha sido un grupo de pensadores, de catedráticos, el que ha generado una segunda edición de aquella Generación del 98 que tanto sufría por las tonterías que aquí cometíamos.
No, esta vez ha sido un grupo de toreros el que ha ocupado el estrado de la denuncia contra los liberticidas, los tauricidas, los esencialicidas, los hispanicidas y todos aquellos que no quieren ni la unidad ni la prosperidad de España.
(Esta reacción intelectual complementa la iniciativa de Antonio Banderas, con la colaboración de la Universidad de Málaga, de crear una cátedra sobre las cofradías y las procesiones).
Los ponentes de esa renovación no son nada más ni nada menos que Manuel Benítez El Cordobés, quien afirma que "a los políticos que han tomado esta determinación hay que decirles con respeto que se fijen más en la parcela que tienen llena de jaramagos, y que se pongan a limpiarla".
Es decir, que hay dos ideas fundamentales en su deposición: una, que hay dos tipos de legitimidades en ese Parlamento: la de los que piensan como El Cordobés, y la inexistente de los que no piensan como él. Estos segundos mejor que vayan a trabajar, que no lo hacen. Segunda: respeto: respeto a sus señorías, no a la legitimidad de su voto. Como decía Franco: "Estos políticos..."..

Santiago Martín El Viti: "Impotencia es lo que más siento ahora. Una mezcla de rabia, dolor y tristeza. No podré entender nunca por qué el gobierno actual es tan reaccionario y descerebrado, por qué nos atacan constantemente como si fuéramos criminales. Lo que hacen es escupir sobre su propio tejado, su cultura y arraigo, pero sobre todo, arreglan sus 'chapuzas' políticas haciendo otras como esta. Una verdadera vergüenza de cuatro desalmados".
El Viti es más "profundo". De su larga reflexión destacan estas palabras:
Tristeza: Debe ser muy alegre provocar la agonía de un toro.
Gobierno descerebrado y reaccionario: ¿Cuántos toros no habrá brindado él a los geniales y progresistas gobiernos de su S.E. el Generalísimo?

Dolor: Sobre ese asunto, que pregunte a un toro acribillado a banderillazos.
Criminales: ¿Cómo criminales" Permanentes parteros de vida y placer.
Desalmados: Sí, todo esto comparte una idea generatriz. Alma es tradición. Y la tradición conlleva sacrificio, sacralidad, sangrado. La sangre derramada es fuente de vida. Así de poético y paradójico. Otra cátedra, este vez no sobre las cofradías, sino sobre la vida que hay en la muerte (por supuesto, del otro).

Cultura y arraigo: Muy edificante para un menor de 14 años, a quien nadie prohíbe asistir. Arraigo: La España eterna. Igual mañana piden la restitución de la esclavitud.

Nos atacan constantemente: Hay que "doló"... Que poco estoicos son a veces los que minimizan el dolor ajeno.
Chapuzas: Para una vez que se hace algo mundialmente ejemplar y resulta que es una confabulación contra la esencia del humanismo, de la democracia, de la libertad y de la unidad patria..
Pedro Gutiérrez Niño de la Capea: "Tendrán que ir a Perpiñán (a ver los toros), como con las películas porno, cuando tenían que ir Francia porque en Cataluña estaban prohibidas".
Prohibidas, prohibición: Reivindiquemos libertad para matar. Y ya que rememoramos el pasado franquista, recordemos que El Niño comenzó muy joven a torear, en el 69, concretamente, y por esas fechas todavía existía S. E. el Generalísimo, al cual todo torero le brindaba la muerte del toro.

Paco Camino: "Panda de 'politicuchos'... Es una pena que estemos a merced de ellos. Ya podrían dedicarse a cosas importantes de verdad y dejar los toros en paz".
Dejar los toros en paz. ¿Hace falta comentario? La paz de los cementerios y del potro de tortura.
Politicuchos: Ah, con los buenos políticos que había en "sus" tiempos.
Curro Romero: "Uno de los golpes más duros contra las libertades desde los tiempos de la dictadura". "Volvemos a lo de antes, a que nos prohíban por prohibirnos. No hay derecho a que se carguen siglos de historia, cultura, arte, sentimientos en una región donde hay tan buenos aficionados, que hoy se les ha vetado para ver toros en su tierra. Los toros han sido, son y serán cultura, y no política, y hoy se ha dado un decretazo contra 'la Fiesta' inadmisible".
(Simón Casas, empresario de la plaza de toros de Alicante, acudió en la noche del pasado lunes a la cena de gala que Sus Majestades los Reyes de España ofrecieron en el Palacio Real coincidiendo con la visita oficial del presidente de Francia, Nicolás Sarkozy y su esposa, Carla Bruni, a España. En esa velada también estuvieron presentes los Príncipes de Asturias, las Infantas Elena y Cristina, y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Además se contó con la presencia, entre otros, de Curro Romero, Sebastian Castella, Zinedine Zidane, y Pedro Almodóvar).
¿Volvemos a lo de antes? ¿Antes estaban prohibidos los toros? Pues entonces, que viva Franco.
Siglos de historia: Ya sabemos: cuando queramos conocer la historia de España compremos un libro de tauromaquia y no nos matriculemos en una facultad: basta una charla amistosa con un torero ilustrado.
Si la regulación de una competencia (festejos) depositada por el Estado en las comunidades no es asunto de los políticos ¿cuál es la institución que ha de hacerlo? Por supuesto, la cultura no es una materia ni gubernamental ni parlamentaria. No en balde proponen suprimir este ministerio.
Y de paso olvidemos a los Antonio Machado, que afirmaban que "heridos están de muerte/ los pueblos que con sangre se divierten".
Rafael de Paula: "No lo entiendo y no le entenderé nunca".
No es de extrañar. Es el comentario más sensato, sincero y cargado de sentido. Ese es el gran problema, que no entienden, que no pueden entender algo tan elemental.
Frank Evans, natural de Manchester y apodado El Inglés: "Piensan que la abolición viene tras un debate animalista, sobre la crueldad de ver morir a un toro en la plaza, pero si no hubiese sido por el nacionalismo este debate, o mejor dicho, esta prohibición no se hubiera producido".
Habrá que preguntarle a este ciudadano británico si la prohibición de la caza del zorro en Gran Bretaña fue motivada por el problema escocés. ¿O en G.B. había un nivel cultural superior, que sí tenía en cuenta el problema de "la crueldad"?





Joaquín Martínez dijo
Muy buen artículo. Je, je, esto ha sido un paso hacia adelante. Esperemos que no sea el último.
29 Julio 2010 | 07:01 AM