Políticos tiernos
Tenemos de todo, políticos que dan dentelladas por cualquier cosa, y políticos guay del Paraguay. No es fácil saber cuál de los dos grupos es maravillosamente peor.
Hoy le ha tocado a Griñan, Presidente de Andalucía, mostrar la tierna faceta.
Estos políticos tiernos, sí, cuando hablan nos dejan un regusto agridulce. Dulce porque sus referencias son las de Alicia en el país de las maravillas. Agrio porque sabemos que ese país no existe y que se trabaja para que cada día sea más imposible.
Griñan comienza diciendo que es muy niño. La afirmación debe ser por su sintonía con el cine norteamericano que declara. A él, especialmente, le gusta el western (ahora se comprenden las palizas peliculeras de esta clase en Canal Sur) y más especialmente el de Sam Peckinpah, autor pacifista y antiviolento.
Aunque la relación niño-western parezca un galimatías, no lo es. El cine franquista, que tan estricto era con la censura, clasificaba para menores de edad las películas de "comboys".
No importaba que chorrearan sangre; que se criminalizara a un pobre pueblo como el indio; que se disparara por la espalda; que cada dos por tres se mostrara un linchamiento y un ahorcamiento. No, esa escuela era mejor incluso que el Frente de Juventudes: endurecía más.
Fue toda un espejo de virtudes para infantes, sí: el hombre que no parpadeaba jamás; que primero disparaba y luego tampoco preguntaba; que cuando realizaba una buena acción él aclaraba que no era por ideales, sino por dinero; que al final, después de besar a la "muñeca" de turno, huía del sacrosanto matrimonio, que eso quedaba para la plebe espectadora y borreguil.
De las películas de comboys sin corazón pasamos a las de hazañas bélicas, donde un superavión norteamericano derribaba a cincuenta aviones japoneses supertontos.
Y de ahí, tras varios saltos ideológicos, al final llegamos al actual cine de niños grandes, donde triunfan los grandullones muy grandullones con mentalidad infantil muy infantil. Todo un ciclo de educación recomendable:: hemos pasado de convertir a asesinos sin piedad en héroes a promocionar al hombre simple con planteamientos planos y músculos abultados. En lo que respecta al personal feminil es todo un acierto: los norteamericanos siempre triunfaron ante ellas porque "eran como niños grandes" .
Quizás Griñan conserva estos registros.
Después se pasa a una afirmación suya que dentro o fuera de contexto, no es especialmente hábil: "La perfección es fascista". Vaya, el pensamiento demócrata en desavillé. Que recalentamientos provoca la Marilyn Monroe esta; y eso que sus curvas ya no están de moda.
De recomendar que no hay que buscar una "excelencia" extremada a asegurar que los fascistas son perfectos, media un abismo. Porque, nos guste o no la perfección, ya sabemos lo que dice la RAE sobre ella: Perfecto: "Que tiene el mayor grado posible de bondad o excelencia en su línea".
Esto lo utiliza el PP en la próxima campaña. Era ironía, se dirá después. Y un cuerno. El espíritu cachipiruli que dominaba, como diciendo: "Ve, señorita periodista, que no somos nada sectarios".
Y si no, lo que queda por venir (que no es ni futuro ni porvenir, sino algo así como lo que le espera a los trabajadores).
Quizás la enjundia del asunto radique precisamente en esta frase que se vuelca en la entrevista:
Que al niño de Mari Tere lo han hecho ministro... He ahí uno de los males. Los rojos reunidos confabulando contra el régimen franquista y de repente las diez (de la noche). "¡Madre mía! la que me espera en casa!". Y todos corriendo hacia el hogar familiar para evitar un castigo traumatizante. Y pensar que estos fueron los que vetaron a hombres que habían hecho dos guerras (la civil y la segunda).
Todo este ambiente de papás y mamás y cálidos y estrictos hogares de orden, de salto en salto, permite aseveraciones tan elevadas y generosas como la siguiente:
"La razón estaba con la República pero hubo verdaderas barbaridades en los dos bandos".
Nada, radicalmente equiparados. Tan equiparados como los nazis y los aliados
¿No? Noooo, exclamará alguno de estos políticos beatifull people:
¿Cómo va a equiparar nazis y norteamericanos? Estos últimos luchaban contra los malos.
Entonces, corrijamos: equiparemos nazis y aliados, menos norteamericanos.
Ah, esto es otra cosa. Esta sí es una ecuación perfecta. Perfecta como el fascismo arriba sostenido.
A continuación una nueva entrega histórica e ideológica: " Que siente el mismo respeto por Juan Carlos I y por Manuel Azaña".
Que curioso que razonen así políticos que cada dos por tres están poniendo en cuestión la legitimidad electoral de políticos de otras latitudes más cálidas.
Es decir, que las raíces de ambos regímenes, el de la segunda república y el de la transición democrática, son exactas; y los sacrificios y renuncias, idénticos; y las alianzas, las mesmas; y los fundamentos, equiparables, o quizás superiores los de la pacífica democracia transicionaria, que ya sabemos algo de las barbaridades republicanas.
Y, regresando a la realidad, sabemos por Griñan, que de él estábamos hablando, que "José Luis (Zapatero) es una persona muy arriesgada". Por supuesto, sobre todo con los salarios de los trabajadores, que de recortar beneficios a los poderosos ya hableremos con más serenidad, que estos hijos de los republicanos ateos inmediatamente te salen con ese anacronismo nismo de la igualdad.
Y finalizando, un victimario selecto: Cuatro personas ha sido objeto de los ataques más brutales de la carcunda: Azaña, Felipe, Zapatero y Bibiana Aido.
Vaya. Si hablamos de Azaña, es que incluimos en el análisis al periodo republicano. Y al respecto hay que decir: Cuanta ingratitud, cuanto olvido, desde Negrin hasta los 200.000 fusilados; desde aquellos exiliados que después sufrieron durante cinco años más una segunda versión del fascismo y que perdieron profesiones, propiedades, familiares, hasta aquellos otros que quedaron en teritorio español dando con sus huesos en las cárceles y los cemenetrios. Un millón de españoles que acaban de ser olvidadosde un plumazo. Pero claro, hay que reducir a las mínimas consecuencias lo que fue un verdadero exponente de la traición del mundo, de mano especialmente de norteamericanos y vaticanistas, aliados de hecho de la carcunda "esa".
Por cierto, que circunloquios: derechona, carcunda. Fascismo, fascismo puro ¿por qué vamos a tipificar a la derecha toda por una parte, la carlista, que no es precisamente la más significativa?
Y pobres victimas: pobre Bibiana, que ha sacrificado su futuro por la política; que ya no obtendrá nunca jamás ni trabajo, ni pensión, ni casa, ni coche, ni amigos. Pobre ella a la que sólo le quedará el agradecimiento de las prostitutas por la lucha que mantiene para que obtengan un futuro mejor como ¿domésticas?
Pobre Zapatero. Pobre Felipe (quien sufrirá para el resto de los siglos la inquina de atlantistas y antimarxistas).
Y pobre Azaña, si se viera en determinados lugaros sufridores... Y todo porque el hijo de Mari Pepi se ha puesto a reflexionar como un niño.




Joaquín Martínez dijo
Esto es lo que hay, ahora resulta que los políticos son también filósofos, como quería Platón.
8 Agosto 2010 | 10:33 AM