Los diez mandamientos
- Amarás a Dios sobre todas las cosas.
- No tomarás el nombre de Dios en vano.
- Santificarás las fiestas.
- Honrarás a tu padre y a tu madre.
- No matarás.
- No cometerás actos impuros.
- No robarás.
- No dirás falso testimonio ni mentirás.
- No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
- No codiciarás los bienes ajenos.
Es algo que pasa inadvertido, pero que sorprende mucho cuando se da uno cuenta.
La moral occidental (1) es cristiana, sin embargo no se ha atenido a la Ley de leyes, a la Constitución moral del cristiano universal, tal y como si esa moral moderna fuera silenciosamente consciente de que los diez mandamientos tienen una muy mala sistematica juridica y teológica.
Valga que dos de los diez mandamientos escapen a nuestra mentalidad más usual y establezcan como principios primordiales los que se refieren a Dios; pero si extraña que santificar las fiestas y honrar a padre y madre se antepongan al quinto mandamiento.
Para nuestra mundo, no sólo para nuestra sociedad cristiana, matar al prójimo es la bestia de las bestias, que no en balde uno puede ser matado fácilmente. Sin embargo, la Iglesia católica lo situa justo en el medio, en el cinco sobre diez.
Por otra parte ¿es creible que a quienes no les preocupaba en grado máximo la muerte del prójimo, si les preocupara doblemente los actos impuros, siguiendo además un extraño orden alternativo (seis y nueve) y de forma reiterativa, porque el mandamiento distingue acción y pensamiento, cuando el pensamiento absorbe a su vez a la acción. Sí sólo pensar es pecado, no cabe decir más.
Y tan extraño como el quinto mandamiento es el séptimo. Que extraño que pueblos que eran esencialmente mercantilistas sitúen en un lugar tan bajo al robo, cuando ser robado era casi peor que ser muerto. Y aquí una nueva reiteración, porque el décimo y el séptimo repiten el sistema del sexto y noveno: dividir en dos aquello que es uno. El primer acto del robo es el deseo del objeto. ¿Podría alguien robar sin desear previamente el objeto a robar? Al menos, ese deseo es intrascente fente a otra ausencias más importantes
Al decir mercaderes, ha surgido una idea: ¿no serían más que mercaderes pueblos guerreros, y por ello relativizaban tanto el asesinato, o el homicido, o la razzia, o la ejecución, o lo que sea?
Pro claro, que Ley de leyes más precaria para este mundo nuestro cargado de paz.
Nuestras sacrosantas y vírgenes libertad, igualdad, justicia, dignidad, no violencia, por lo visto no contban para nada en aquella época de santos varones en los que la Biblia esta llena de acciones piadosas.
Por lo visto hay otros mandamientos de la ley de Dios. Y no son muy distintos al de los católicos. Los protestantes y evangelistas sitúan el no matarás en el sexto lugar, sobre diez mandamientos; y los judios, a una altura igual o similar, prohiben la matanza de "inocentes". Debe ser la consigna que actualmente sigue el ejército israelí, que considera culpable a quien esté situado frente a sus líneas, cualquiera que sea la causa.
(1) ¿No es oriente todo lo que esté a la derecha de Greewich y occidente todo a la izquierda?

http://es.wikipedia.org/wiki/Diez_Mandamientos




gia amsara dijo
Hay un decir viejo que recita^hagan todo lo que esta mandao sin necesidad que nadie os mande
Pero ya te has de a ver dado cuenta que nada que aprendemos
Besos corazon
Gia
17 Agosto 2010 | 02:13 AM