La gente va a votar cada cuatro años, y siempre suele hacerlo por causas que no se corresponden con el contenido verdadero de democracia.

De entrada, ¿de dónde viene la palabra democracia?

Si buscamos en manuales políticos y diccionarios comunes, la democracia se remontará a la Grecia clásica, lo cual puede o no puede ser. Una obra inglesa recientemente publicada prácticamente en dos partes, "1412" y "1434" pone en cuestión ese indiscutido dominio cultural eurocentrista, que se pasa el día sacando brillo a su ombligo.

Por lo visto, cuando una inmensa flota china visitó Venecia en 1434, los chinos nos adelantaban en siglos en eso que tan pomposamente llamamos civilización. Tan es así que se sospecha que el Renacimiento no es sino la recepción de los avances legados por esa flota.

Una de las joyas que legaron fue una enciclopedia de 11.000 (once mil) volúmenes, de 40 x 25 cms. cada volumen, y que ocupaba 1/3 de una de aquellas inmensas naves (la flota completa estaba formada por 2.700 barcos de tres tamaños distintos).  La biblioteca ocupaba 5 estanterías de 55 metros cada una y recogía todo el saber chino del momento.

Pero para no irnos por las ramas, según nuestro acervo cultural-religioso, la democracia que nos hemos encargado de rescatar es la griega:

etimológicamente la palabra democracia se compone de los términos demos, pueblo, y krátos, gobierno.

Por esta vía, democracia sería el gobierno del pueblo. ¿Y quién formaba el pueblo? Pues los libertos, es decir, los que no eran esclavos. Así que, de entrada, los tan cacareados Platón y Aristóteles, exégetas de estos términos, no eran tan santos vaones como piensan algunos. Ya sabemos que Atistóteles sostenía que la esclavitud era justa y necesaria, y que Platón soñaba con un estado teocrático.

Democracia se oponía doctrinalmente a monarquía y aristocracia, que eran los regímenes que correspondían al gobierno de "uno" y al gobierno de los "mejores" respectívamente.

Así enunciadas las cosas, ya comenzamos en la actualidad con una contradicción grave, que es la de que conciliamos "monarquía" (uno) con "democracia" (pueblo, es decir, muchos). Si ahondamos en la reflexión, veremos, que después de todo, incluso hay más conciliación de intereses de la que parece, porque, con democracia o sin ella, aquí los que siempre han vivido bien son los "mejores", es decir, la aristocracia, que puede ser de sangre, capital, posición, profesión o poder en abstracto.

Pero vayamos a los esencial:

Somos democráticos porque creemos en las mayorías. Pero ¿se respetan los números en las elecciones? ¿Cómo un régimen que se denomina democráctico puede establecer un sistema electoral en el que se margina a un volúmen importante de electores hurtándole mediante un sistema matemático mistificado  un montón de diputados?

Sin entrar en detalles, creo recordar que IU, con más de un millón de votantes (1.000.000), sólo tine dos (2) diputados, mientras que los nacionalistas (CIU), con setecientos mil (700.000) electores, tiene (10) diez diputados. 

Pero incluso esto no es fundamental: ojalá hubiera una democracia de mayorías "raras" que cumpliera con el principal de los axiomas democrácticos: el respeto a las minorías. Imaginemos qué pasaría si consideráramos democráctico que de una asamblea hambrienta de cinco votantes, tres decidieran comerse a los dos restantes porque son minoría y ello fuera legítimo.

Pues es lo que ocurre aquí: la democracia en nuestro país (y en muchos otros) no cumple ninguna de las misiones encomendadas.

Con la habilidad patosa que caracteriza a nuestros políticos (no es ironía, sino una contradicción real y eficaz) se producen fenómenos como estos, que vienen diariamnete en la prensa sin que nos indignemos:

1) El 43 % de los españoles justifica que se defraude a Hacienda. ¿Esto qué significa? ¿Que el 43 % de los españoles son tontos?, ¿que son defraudadores? ¿que no son demócratas?

2) Junto al voto papeletario hay un voto más importante aun. El de contribuir a los gastos del país. No está bien que Julio Iglesia pague impuestos en EE.UU. y luego venga aquí a desgastar nuestros asfalto. Pues veamos:

Ayer decía la prensa que  "la caída de más del 60% (sesenta) de la recaudación en Sociedades es inexplicable. Hay demasiados beneficios fiscales", según el portavoz y secretario general de la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda.

No es de extrañar que entre 1999 y 2003 los salarios subieran tan sólo un 3,7 % (tres con siete) mientras los beneficios empresariales subieran 73 % (setenta y tres), y sin que nadie se enterara. Esto nos lleva  a la verdadera madre del cordero:

3) El sistema de democracia delineado en España se articula a través de un sistema de partidos políticos, lo cual responde al principio constitucional del pluralismo político.

¿Pero qué pluralismo político si todos los partidos de gobierno sólo tienen un afán, que es el de complacer a las empresas?

¿Cómo puede ganar un partido de los trabajadores (obrero español y socialista) y salir siempre beneficiados los empresarios? ¿Cómo puede ganar un partido cristiano y patriota y  ganer siempre los empresarios? ¿Qué ocurre con la socialización de los medios de producción, transporte y cambio? ¿Qué pasa con lo de que es más fácil que pase un camello por el agujero de una aguja que un rico (un empresario) entre en el reino de los cielos? ¿Qué ocurre con los  conceptos de com-patriota (hermanos, mismo pater) y patriotismo?

4) ¿Cómo ese concepto de demos puede ignorar las bases jurídicas de lo obligado constitucionalmente?

Todo asociación, política o no, tiene la obligación de que ese sistema general de democracia se vea abonado por la democracia menor e interior dentro de las organizaciones que constityen el entramado básico del régimen.  

¿Por qué entonces no se exige a la jerárquica Iglesia esa democracia interna? ¿Por qué no se le exige a la monarquía? ¿Cómo se justifican doctrinalmente esas excepciones, esos privi-legios (leyes privadas al margen de las generales)?

5) Finalizando porque nos vamos, ¿para qué los resultados electorales?

Sobre todo con lo laboral ¿por qué la CEOE siempre actúa como si fuera la sempiterna ganadora de las elecciones? ¿Por qué siempre pueden condicionar importantemente los resultados electorales y las pretensiones gubernamentales y sindicales, cuando estos, numéricamente, representan mucho más número? ¿Porque pagan más? Noooo...

En economía se dice que hay dos sistemas electorales: el político en el que cada persona es un voto, y el económico, en el cual cada euro (escudo, dolar, rublo, yen, corona) es un voto.

¿Se pueden conciliar, aceptar, justificar dos sistemas tan encontrados?

¿Se puede reprochar a los otros países que NO SON democráticos?

La liturgia se lo ha comido todo. Ritos, ritos y más ritos vacios de contenido.

 

 

 

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  http://www.1434.tv/

http://www.publico.es/dinero/332226/empresas/apenas/pagan/impuestos/bene/fi/cios