Defendemos la organización del sufrimiento de un ser
Organizar el sufrimiento de un ser: Esta frase, así, provocaría el repudio de la mayoría.
Organizar implica premeditación, consciencia, planificación, cálculo. No es una reacción rápida, impensada, ante un hecho fortuito. Es más, en este caso, la organización va dirigida a la obtención de un beneficio económico, de un lucro. Lucrarse mediante el sufrimiento de un ser. Ganar dinero como sea. ¿Imaginan ganar dinero mediante la explotación del sufrimiento de una mujer?
Sufrimiento implica dolor, un dolor que puede ser doble: moral y físico. ¿Hay sufrimiento cuando además del daño físico se provoca el miedo, la impotencia, la incomprensión por el dolor recibido. ¿Imaginan organizar un acto donde un niño sufra mediante dolor y miedo?
Ser: Esta palabra, dado el cinismo, la desfachatez a la que estamos asistiendo en la utilización del lenguaje, podría ser la más conflictiva.
¿Qué es un ser?
La Academia de la Lengua nos lo aclara. En su segunda acepción, que sigue a una de carácter abstracto y genérico ( " 1. esencia, naturaleza"), dice;
"2. Cosa creada, especialmente las dotadas de vida. Seres orgánicos. Seres vivos".
Esto nos lleva a deducir que cuando se enuncia la idea de organizar el sufrimiento de un ser, no hay argumento posible para excluir al sufrimiento de un animal. Es decir, que se pude causar dolor a un animal, y además, de forma organizada. (No está mal remacharlo: hay quienes dicen que a los toros no les duele).
Esto, entre personas normales, entre personas sobre todo decentes, es una perogrullada. Sin embargo, no lo es tanto frente a quienes retorciendo lo evidente, ante quienes negando que la tierra es esférica, nos dicen que estamos ante una tradición cultural.
La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, nada menos, ha considerado que las corridas de toros "claro que son cultura", "tienen mucho sentido" y "plena vigencia en 2010", pues se enmarcan dentro de las "artes de representación de la vida".
Es decir, que organizar el sufrimiento de un ser es cultura, tiene mucho sentido, tiene plena vigencia y es un arte que representa la vida.
Y torturar para ganar dinero es un arte (como tomen nota los extorsionistas y vayan con estos argumentos ante el fiscal...), y matar a un ser vivo (y bien vivo) representa vida. Es decir, que matar es algo así como resucitar.
Siempre los mismos galimatías casuísticos, jesuíticos, que nos demuestran algo evidente: que no podemos confiar nuestros derechos, intereses, protección, razones, sentido de la vida, a seres que opinan y se contradicen así.
Por otro lado, la estrella descendente del PSOE, Leire Pajín nos dice que el PSOE nunca ha estado a favor de las prohibiciones. Vaya. ¿Y qué es el Código Penal que han reformado tantas veces? Un canto a la libertad no es precisamente.
¿No sería más honrado haber dicho que el PSOE tradicionalmente se oponía a las corridas de toros y semanalmente publicaba en El Socialista un arículo contra ellos?
Primero fue la lucha de clase, después Marx, más tarde el antiatlantismo y ahora lo más lógico del mundo y algo que es coherente con una ley vigente en el país, la de la Protección de Animales, es decir, no torturar toros.
Como la margarita, cómo se deshojan los ideales.
¿Tampoco decía Pablo Iglesias que los socialistas no hablaban para halagar los oídos, sino para convencer?
En este tema tan torcidamente oscurecido sólo hay una cosa clara: la cobardía de unos que se llaman progresistas y que esgrimen la bandera de la libertad para justificar su falta de escrúpulos.





americahb dijo
Tema fuerte el que tomais hoy la lucha activa contra corridas , matanza y daño hacia los toros y otros animales . Bravio por este escrito y su compromiso
Besos por montones
Gia
21 Agosto 2010 | 07:50 AM