Más esencias y perjúmenes
Estas gentes de las esencias y de los perjúmenes tienen una extraña mentalidad. En sus discursos se observa permanentemente una gran desproporción entre el objeto tratado y el tremendismo grandilocuente con el que abordan los asuntos.
Sus discursos, siempre épicos, lo abarcan todo, menos el bienestar de quienes viven mal o peor. La patria, la bandera, son esenciales, sus habitantes pobres no.
Y este rasgo se hace patente en todos los lugares del mundo.
Hoy he oído tres noticias curiosas que dicen mucho sobre su forma de valorar las cosas:
Por una parte, por lo visto hay una gran polémica en los EE.UU. porque quieren construir una mezquita cerca de la Zona Cero (11 de septiembre) de Nueva York.
Lo consideran un insulto a las 3.000 víctimas del atentado contra las Torres Gemelas. ¿Insulto, por qué? Ya están mezclando churras con merinas, globalizando el mal y demostrando que viven de lo accesorio porque no quieren tratar lo esencial, ellos que son los padres de las esencias.
¿Por qué una mezquita va a ser un insulto a esos muertos? ¿Es un insulto para España un Mc Donald norteamericano porque sus soldados asesinaran a dos periodistas españoles en la guerra de Irak?
La responsabilidad criminal es personal e intransferible, y nada aporta a estos asuntos mezclarlo y enturbiarlo todo.
A esas 3.000 personas podría, insisto, podría haberlas asesinado un grupo de musulmanes, pero no por ello hemos de deducir que todos los musulmanes sean criminales, ni solidarios con la acción, ni que los visitantes de esa mezquita compartan el atentado.
¿No será que se quiere excitar la emocionalidad más primaria para oscurecerr la razón y justificar todas las tropelías que han cometido y que deberían ser encausado adecuadamente ante los tribunales?
Por otra parte, parece que ese discurso épico marcial esta trufado de mentiras y fantasmadas.
Se espera que un próximo documental norteamericano sobre uno de sus héroes caídos provoque un gran escándalo. Algo similar a la mentira de aquella oficial heróica que luego se descubrió que su único mérito fue el de tener mucho miedo, como es muy natural en cualquier ser humano.
Los propios padres de la víctima, una "estrella" de rugby que se alistó voluntariamente en Irak y que se informó había caído en combate, sospechan que murió por fuego "amigo". Es más, no se entiende por qué se quemaron todas sus pertenencias (incluido su chaleco antibalas) y su diario de guerra personal. Los padres temen algo peor.
Con su muerte se construyó otro hecho heróico para emplastar las grietas de la estatua de la Libertad. Siempre me vienen a la mente lo que oí varias veces sobre los estadounidenses, comentado por los lacayos de la periferia, y que llegué a creer como una realidad: que es un pueblo que no permite que le mientan y que inmediatamente castiga al político que lo hace (¿será en cuestiones sexuales?).
Y ahora le toca a Francia dar la nota, de mano de Sarkozy, que pretende expulsar a todos los ciudadanos rumanos de etnia gitana. La medida debe tener mayor amplitud porque los gitanos de nacionalidad no rumana han pedido la protección de sus gobiernos.
Es decir, que los protectores del orden, de las leyes, de los derechos humanos que permanentemente invocan para los "malos" del mundo, ahora inaplican un derecho comunitario de obligado cumplimiento, si es que no lo retuercen como suelen hacer, porque sí, porque pueden y les sale de ahí por bien de las esencias de la Francia.
Hemos pasado del humanismo cristiano (?) a las guerras de religión y a las cruzadas.





abril-ale dijo
Y más q veremos, y más que seguiremos permitiendo y más de lo cual directa o indirectamente nos hacemos cómplices, y más...
Luism, un abrazo bárbaro y fraterno de inicio de semana.
23 Agosto 2010 | 04:22 AM