Ayer era Telefónica, hoy es Vodafone quien propone que quien consuma más internet, pague más. Está claro que el argumento contrario nunca cuaja: que quien menos consume, pague menos.
Es incompensible tal insaciabilidad: mientras los salarios bajan, los beneficios de las grandes empresas suben. ¿Qué tipo de mundo pretenden? En definitiva ¿a quién venderán? Puede ocurrir que llegue el día en que los trabajadores-consumidores nos extingamos por mal famélico.
Ocurre con los productos: ya un envase de litro contiene sólo tres cuartos de litro, mientras que el precio ha subido un 10, un 20, hasta un 30%. Y lo mismo ocurre con los redondeos, siempre a la cifra superior.
Por supuesto, con los trabajos es a la inversa. Por ejemplo, las pagas extras las están prorrateando de forma que terminarán por desaparecer absorbidas en el suelo mensual.
Chomsky vaticinaba que los grandes capitales estaban estudiando invertir sólo en productos de lujo, de fácil manufactura, para evitarse salarios, gastos sociales y conflictos.
¿Son estos los que denunciaban la irracionalidad de otros sistemas económicos? ¿A qué se refería en verdad Fukuyama, al fin de la historia o al fin de la humanidad?
Ha habido una crísis económica grave y parece que las conclusiones han sido otras que las pergeñadas en los primeros días. Nada ha cambiado; por el contrario ha empeorado.
La dirección del dinero es la acumulación en unos pocos. ¿Podrán al final comer dinero? ¿O están pensando en algo similar a la esclavitud?
No es extraño que haya resucitado Aristóteles, que resolvía los problemas maravillosamente, justificando una masa de infrahombres que no necesitaban ni derechos, ni pensar, ni cultivarse, porque su única función era producir lo que los ilustres pensantes consumían ociosamente.
Por supuesto que entre un libro de Aristóteles y un kilo de patatas cocinadas no cabe elección, salvo que se lleve tres días sin comer.

¿Qué podemos esperar del apetito insaciable del capital? Esto y mucho más.
Abrazos.
Quizás el destino del mundo se sintetice en lo que es: un gran intestino...