VICENÇ NAVARRO artículo.
Es importante que se entienda y se conozca qué ha estado ocurriendo en la Unión Europea durante estos últimos años (y no me refiero sólo a lo que ha pasado desde el inicio de la crisis en 2007). La participación de las rentas del trabajo como porcentaje de la renta nacional en el promedio de los países de la UE-15 ha ido descendiendo desde principios del establecimiento de la Unión hasta hoy, bajando del 69% al 56%.
Este descenso ha sido mucho más acentuado en la zona euro, y todavía mayor en España. Ello ha ido acompañado de un aumento del desempleo en el promedio de la UE-15 (interrumpido provisionalmente en España por la burbuja inmobiliaria hasta que estalló) y de un deterioro de las condiciones de trabajo. El porcentaje de trabajadores que declara trabajar en condiciones estresantes en el promedio de la UE-15 ha pasado del 32% de la población empleada a un 54% en 2008. En España ha sido incluso mayor.
Una consecuencia de ello es que las enfermedades laborales por estrés han aumentado.
Por si esto no fuera suficiente, la protección social se ha ido deteriorando. La tasa de crecimiento del gasto público social (que cubre los gastos públicos en las transferencias y servicios del Estado del bienestar) ha ido descendiendo en el promedio de la UE-15 desde principios de la década de los noventa (habiéndose interrumpido este descenso entre 2004 y 2008 en España durante la alianza -informal- del PSOE con IU-ICV, ERC y BNG). Ha vuelto a descender a partir de entonces, y España ha permanecido en la cola de la Europa social, siendo el país de la UE-15 con el gasto público social por habitante más bajo. Además de este descenso hemos visto una disminución de los derechos laborales en la mayoría de los países de la UE-15.
Mientras la clase trabajadora y grandes sectores de las clases medias veían disminuir su capacidad adquisitiva (la mayor causa del enorme endeudamiento de las familias), hemos visto un enorme incremento de los beneficios empresariales. Estos aumentaron un 38% en la media de la UE-15 y un 42,3% en la zona euro durante el periodo 1999-2008, mientras que los costes laborales aumentaron sólo un 17%. En España, este contraste entre la austeridad impuesta a las clases populares y la bonanza y exuberancia de los beneficios empresariales fue incluso más acentuado. Durante el mismo periodo, las mayores empresas españolas vieron aumentar sus beneficios netos un 73% (casi el doble de la media de la UE-15), mientras que los costes laborales aumentaron durante el mismo periodo un 3,7% (casi cinco veces menos que en la UE-15). Dentro de estas empresas, las que alcanzaron elevadísimos niveles de beneficios fueron las financieras, que basaron su riqueza en el enorme endeudamiento de las familias europeas y españolas y en actividades altamente especulativas, incluyendo las inversiones inmobiliarias, que se convirtieron en el motor del crecimiento económico en varios países, incluyendo España.
La banca española, bajo la pésima supervisión del Banco de España, tiene una enorme responsabilidad en el desarrollo del complejo bancario-inmobiliario-constructor y su burbuja, que al explotar ha creado el enorme problema económico, además de dificultar enormemente la accesibilidad al crédito por parte de la ciudadanía y de la mediana y pequeña empresa. Es una enorme incoherencia (para ponerlo de una manera amable) que el gobernador del Banco de España, Francisco Fernández Ordóñez, que junto con anteriores gobernadores es el responsable de una de las mayores causas de la crisis en España, esté ahora liderando el movimiento neoliberal, y responsabilice a los sindicatos por el elevado desempleo causado, según él, por una supuesta rigidez de los mercados laborales.
A nivel europeo, los hechos presentados en los párrafos anteriores se deben, no a los mercados financieros, sino al desarrollo de las políticas neoliberales, promovidas por las mayores instituciones de la UE, y muy en especial por el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Consejo Europeo, controlado este último por las derechas (cristiano-demócratas y liberales).
Estas instituciones han estado imbuidas del pensamiento neoliberal, al cual se han adaptado gran parte de los partidos socialdemócratas gobernantes que han abandonado elementos claves de la tradición socialdemócrata para convertirse en partidos socioliberales. Estas políticas han consistido en la desregulación de los mercados laborales, la reducción de la protección social, la reducción de los impuestos, el aumento de su regresividad (responsable, en parte, de que las desigualdades sociales en la UE-15 hayan alcanzado el mayor nivel conocido en los últimos 20 años), las privatizaciones de los servicios del Estado del bienestar, y la reducción de los beneficios laborales y sociales. La reducción de impuestos, por cierto, determinó el crecimiento de la deuda pública en todos estos países.
Todas estas políticas han respondido al enorme poder de clase, es decir, del capital (mundo empresarial y financiero y rentas superiores), que está aprovechando ahora la crisis creada por ellos para conseguir lo que ha estado deseando todos los años: debilitar todavía más al mundo del trabajo al cual pertenecen las clases populares.
De ahí que sea fundamental que exista una protesta masiva el día 29 de septiembre, a nivel europeo y a nivel español, para iniciar un proceso de reversión de tales políticas, no tanto por un cambio político en el que ganen las derechas (PP en España y CiU en Catalunya) que empeoraría todavía más la situación, sino por un cambio muy sustancial en las izquierdas, y muy en especial de las gobernantes, que no ocurrirá a no ser que haya una protesta generalizada en contra de aquellas políticas. Así ocurrió, por cierto, en las últimas huelgas generales, y así debiera ocurrir ahora.
Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University.
Insultos de Santos Juliá:
http://www.vnavarro.org/?p=4642




p de abismo dijo
10 razones para apoyar la HUELGA GENERAL.
1 – Para elevar la voz de todos aquellos trabajadores que ha pesar de cumplir con su trabajo día a día fueron despedidos no por causas propias del trabajador sino por causas externas que se generan en las cúpulas de la economía financiera mundial, dígase, bancos, centros bursátiles y entidades internacionales como FMI, BM o la OMC en complicidad directa, legalizada por los gobiernos nacionales.
2 – Para reivindicar la dignidad del trabajador y su derecho constitucional al trabajo. Dignidad que todo Gobierno tiene la obligación de garantizar y defender. Pero que con su imposición -un verdadero “decretazo”- de la nueva Reforma Laboral no sólo ha faltado a su función de garantizador y protector de los derechos de los ciudadanos, sino que además ha ido en perjuicio de ellos favoreciendo largamente a la gran empresa de corte multinacional.
3 – La nueva Reforma Laboral ha pesar de justificarse como “una medida imprescindible y urgente para crear empleo estable y de calidad” pretende falsamente vincular “el paro de la crisis” con los derechos “inflexibles” del trabajador, estigmatizando la “rigidez” de estos derechos (¡derechos ganados a través de innumerables de años de lucha contra la explotación!) como una de las causas de que haya tantos parados, dejando de lado la verdadera causa de esta crisis: la acumulación de dinero proveniente de la depredadora especulación inmobiliaria, la desregulación de los mercados financieros y el crédito irresponsable de los bancos.
4 – La nueva Reforma Laboral sólo pretende abaratar (facilitar las condiciones) aun más del despido y reducir las indemnizaciones para los trabajadores, aparte de reprimir aun más las negociaciones colectivas favoreciendo claramente un autoritarismo patronal.
5 – Luego del colapso causado en gran medida por los bancos mundiales, los gobiernos sólo han tomado medidas para protegerlos y salvarlos de la banca rota inyectando dinero público de todos los ciudadanos, exactamente, 2.115 millones de euros se repartieron en noviembre del 2008 entre bancos y cajas de ahorro.
6 – La nueva Reforma Laboral viene a ser la consecuencia de una política de rescates bancarios, una política que ha salvado a los especuladores gracias al dinero de los contribuyentes, una política que ni reforma ni juzga a los culpables, sino que además los salva socializando las pérdidas.
7 – La nueva Reforma Laboral pretende ser el vehículo legitimador de otra series de medidas contra el trabajador como son: ampliar la edad legal de jubilación a los 67 años y de ampliar de 15 a 20 años el tiempo para calcular la pensión. Bajarán las pensiones y aumentará el periodo mínimo de cotización para acceder a una pensión contributiva.
8 – Las llamadas “políticas de austeridad en el gasto público” que se imponen en toda la Unión Europea como supuestas medidas de “contención de la crisis” no son más que medidas para contener la sangría de perdidas de los mercados financieros (bancos, cajas, agencias de crédito) y no para contrarrestar la pérdida de puestos de trabajo. Como han señalado cientos de expertos en economía (entre ellos, Vicenç Navarro, Juan Torres López, Joseph Stiglitz, etc.) estas “políticas de austeridad fiscal” son profundamente interesadas, pues sólo buscan reducir y/o eliminar el estado del bienestar, sacar ganacias del debacle económico y bajar los salarios. La banca es el mayor beneficiario de estas políticas, de ninguna manera el trabajador.
9 – Por lo tanto, las agresivas medidas antisociales adoptadas tanto por los gobiernos nacionales como instituciones financieras intergubernamentales como el FMI, Banco Central Europeo, etc., ponen al trabajador, al ciudadano de a pié en una situación humillante e impotente, pues, ve como aquellos políticos que fueron elegidos “democráticamente” imponen, aprovechando la crisis, sus más cínicos y egoístas intereses sobre el bienestar de la mayoría. El ciudadano necesita reivindicar su condición de trabajador y agente participante en toda organización que se presume de democrática.
10 – La Huelga General es un derecho adquirido a base de sacrificios de muchas generaciones de ciudadanos que lucharon contra la usura, la explotación y la represión. La protesta masiva del 29 de septiembre que se hará en España y el resto de Europa es una protesta en conjunto contra la dictadura de una economía irracional que busca el lucro por el lucro aplastando derechos y personas. La Huelga General es un reclamo ante los gobiernos de Europa por un cambio de políticas que sean realmente justas y democráticas, por ejemplo: una Banca Pública y una dura regulación de los mercados financieros, para empezar.
2 Septiembre 2010 | 06:05 PM