Los filósofos toreros (1)
Francis Wolff, profesor de filosofía en Francia nos ha hecho un gran favor a los españoles. Leyéndole comprendemos algo muy importante para la esencia de la hispanidad: que no somos los únicos en decir sandeces.
Que ladino el diario ABC. Le abre sus páginas para que lo descubramos. Fijaos, fijaos, nos dice entre líneas, España no tiene la exclusiva de la fantasmada.
Tal singularidad mundial era preocupante. Pero no, en cada país del mundo hay un Savater de discurso hueco. El pensamiento único los ha clonado para nuestra suerte y la de los toros, que han descubierto de repente la felicidad de ser traspasadso por un hierro.
Sin embargo, se pregunta uno qué podrán aprender los jóvenes de estos enseñantes que no sepan ya.
Si se atiende al hilo de su pensamiento se comprueba que caminan de espaldas, mirando sólo al pasado. Y de espaldas a la rueda y al fuego, si es preciso. Y así lo habrían hecho en aquellos tiempos, con tal de no contradecir la religiosa afirmación de que la ley primera es la que vale, y que cuanto más atrás, mejor.
No deben extrañar los desbarres de Wolff, que también escribe sobre Aristóteles. Uno no tiene nada contra el meteco, pero su condición social, necesitada de un próstata, nos parece incoherente con su defensa de la esclavitud o de la inferioridad de la mujer, reducida a poco más que a una cosa. ¿Estos son los cimientos de la tauromaquia? ¿Estos son los cimientos que quieren para Europa? Ya vamos entendiendo: Dentro de poco nos hablarán del rapto de Europa a lomos del toro Zeus, de lo cual deducirán alguna malignidad.





Joaquín Martínez dijo
No conozco a este filósofo, y la verdad es que así es mejor.
7 Septiembre 2010 | 07:38 AM