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Terra
La Coctelera

contrapunto

la otra cara de las cosas

10 Octubre 2010

Charlas con un misántropo. Partidos.

El misántropo se levanta y tiende la mano a su antiguo amigo, ex compañero de partido.

--Cuanto tiempo--dicen ambos, casi al unísono.

Los dos piensan lo mismo: que incomodidad. Uno, porque se conoce y sabe que no podrá controlar la mayoría de las cosas que se le ocurran, y el otro porque no está acostumbrado a conversaciones que no sean vacias y no tengan un interés concreto. Hay gentes que se pueden encontrar en la barra del bar, estar una hora hablando de cosas intrascendentes, y al final, llegar a un acuerdo sustanciosísimo.

El misántropo le invita a sentarse, y el otro, después de mirar el reloj, se acomoda: ya ha lanzado la primera advertencia muda: tengo prisa, que surgirá en cuanto me convenga.

--Cuanto tiempo, sí--dice el ex compañero.

--Entonces tú sigues.

--Sí, claro.

--Ahora hay mucha gente que no conozco.

El otro sonríe melífluamente:

--Hay que renovar.

Vaya, piensa el misántropo, excepto a ti.

--Ese--prosigue en voz alta--es uno de los criterios que siempre me han asombrado.

--¿Meter gente joven?

--Más que meter, sacar a la experimenada. Claro, siempre queda un meollo de experiencia en el partido, los que os sacrificáis para orientar y formar a los nuevos.

--Alguien ha de hacerlo.

El misántropo asiente educadamente.

--Claro, claro. Y en tiempos tan difíciles.

El ex compañero se sorprende. Hace un momento no hubiera imaginado tanta compensión.

--Y que lo digas--no sabes que gente hay.

--¿En el partido?

--No, en esta derecha trabucaire.

El misántropo se echa a reir:

--Es cierto. Tenemos una derecha de difícil tratamiento.

--No sabes a qué extremo.

--Y...--finge que duda continuar.

Ha despertado el interés del otro con la prolongada pausa.

--Y ¿crees que tenéis las tropas adecuadas para frenar su ofensiva?

--Llenamos plazas de toros y estadios.

El misántropo se acaricia el mentón:

--No tanto, no tanto, ellos más. Pero, peso muerto ¿no?

El otro abre los ojos. Teatralización, piensa el misántropo, y se dice: claro, compañeros tan dignos como cualquiera.

Efectívamenete. El otro está diciendo:

--No hay que subestimarlos, son nuestra fuerza.

--Pero, haciendo salvedades que honran a la organización, como es tu caso ¿no crees que hay un nivel bajísimo en la formación y en la cultura del partido?

--Normal ¿no? Además, no olvides que somos un partido de trabajadores.

El misántropo hace un gesto de duda.

--He oído a diputados que llevaban treinta años en los escaños justificarse con que era torneros, camareros; pero en treinta años se forma uno, aunque sea autodidácticamente. Yo no iba a bailar los sábados para quedarme leyendo... ¿Se sigue pensando así?

--La vida de hoy es más activa, el trabajo es menos intelectual en todos los ámbitos, se hacen las cosas puertas afuera.

--Ya. En mis primeras asambleas, que eran bastante más activas y frecuentes que ahora, recuerdo que apareció un compañero, debía ser campesino, y sin sentarse, oteó y dijo en voz casi alta: "Aquí hay poco que hacer, clase media". He ahí un talento desaprovechado. La pena es que esta clase media de ahora no es como la de antes, que en cierto sentido era la más activa intelectaulmente.

--Tú sabes que ese es uno de los problemas, que hay una serie de nostálgicos que aún quieren tomar el Palacio de Invierno. Esas gentes ya no caben.

--Jajajaja, esa si que es una frase pero que muy antigua. Recuerda que renunciamos al marxismo, a la dictadura del proletariado, a la agitación propagandista, al proselitismo, al estudio en grupos, a la actividad vecinal, a la actividad profesional, a la lectura de los clásicos. ¿Qué ha quedado? Mis referencias son las de que incluso las asambleas son muy espaciadas. Te acuerdas de aquella fracesita nuestra de "congresos a la búlgara", pues que quieres, los nuestros alcanzan consensos superiores a aquellos. Aparte de que nadie habla, nadie disiente. ¿Seguís jugando a las damas?

El excompañero se pasa la mano por la frente:

--Ya son otros tiempos. Todo eso quedó obsoleto.

--Claro, obsoleto. ¿Las damas también? jejejee...  Pero a este paso vamos a volver al diecinueve.

--¡No exageres!

El misántropo presenta la palma de la mano, como en señal de paz.

--Sabes que no soy parte. Pero quizás ello me permita una visión más desapasionada.

--Sí, tenemos deficiencias, pero no creo que sean fundamentales.

--No, sólo tenéis un defecto.

--¿Sólo uno?--respira como aliviado--¿y nos criticas?

--Bueno, uno sólo, pero grave.

--¿Grave?

--No hay partido.

--¡Coño! no digas eso.

--Tú sabes cómo era historicamente el partido. No había un dirigente, sino diez, quince, y varios órganos de expresión... Escritores, pensadores, hombres de reconocido prestigio, intelectuales que pasaron por las cárceles.

--Eso era en la República.

--Era el partido ¿o no? ¿o tú eres un renovado de los piés a la cabeza?

--Tú esa época no la has conocido.

--Algo sé de primera mano por mi abuelo...

--Las cosas cambian.

--Estoy de acuedo, pero... ¡estáis desmedulados!

--¿Cómo que estamos desmedulados?

El misántropo afirma con la cabeza:

--Sí. Seguís los rituales que marcan los poderes y os limitáis a dejaros llevar. Dàis unos cuantos vivas al rey y ya os habéis legitimado. Esto ya no es gestión del capitalismo, esto es gestión de la miseria humana.

--Un poco duro... ¿no?

El misántropo eleva los hombros:

--Si no se localizan y señalan los defectos, nunca se corregirán... Creemos, he visto gestos muy miserables en este gobierno, y ni una palabra altosnante, ni una queja. ¿Es que hay cargos para todos? Pues cuidado, que son muy eventuales. La derecha s como Roma, no perdona.

--Hemos ganado muchas elecciones, Felipe, Zapataero, uno tres legislaturas, este dos, y ya veremos. Muchos ayuntamientos, muchas comunidades.

El misántropo rie francamente y bebe:

--¿Para qué? ¿Para reimplantar las bárbaras fiestas contra lo animales en los pueblos y que el franquismo había prohibido? ¿Para fortalecer a los empresarios y sus beneficios? ¿Para justificar las barrabasadas de la UE, que pasarán factura? ¿Para debilitar y hasta desprestigiar a funcionarios y sindicatos? ¿Para quitaros resortes de gestión, privatizando a mansalva? Ahora las ETT ya en el ámbito de la administraciín pública.

--Tú siempre has sido muy derrotista.

El misántropo suelta una carcajada. No se siente ofendido.

--Así--dice--que vosotros consideráis que váis de victoria en victoria...

--No tanto como eso, pero algo hacemos...

--Sí, la reforma laboral--hace un gesto de imposibilidad--.No voy ahora a repetirme.

--Más que tú hacemos--protesta el excompañero.

Ya salió, piensa el misántropo. Se tensa, pero lo oculta con una sonrisa sueve.

--Por supuesto--conviene--. Ahora hay que saber si mi inactividad es más dañina que vuestra actividad.

--Las cosas hay que denunciarlas desde dentro.

--No, por ejemplo, tú recuerdas a mi pade, no hablo de mí, y lo vetaron miserablemente para poner averdaderos inútiles que sólo tenían un valor, la de repetir con hechos un eslogan de la Falange: vale el que sirve...

--Son cosas que ocurren.

--No, no en una batalla. En una batalla los generales son los más capaces, y al pelotón van los menos capaces. Pero claro, hay que rodearse de mediocres a los cuales se les dice que la economía es un éxito porque así los han proclamado el FMI y el BM y ellos aplauden tan contentos.

--Pues en IU.

--En IU, que ni saben que significa Chechenia y que proclaman a la virgen alcaldesa perpetua ¡en Teba! a la que antes llamaban la Rusia chica. Pero ¿qué está pasando?

--Que no compartas una política no significa que estemos equivocados.

--Por vuestras obras os juzgaran.

--Se hace lo que se puede.

--No sé si me repito, pero habéis desmedulado al partido, no es el intelectual orgánico que requiere una situación como la actual mundial... Una clase necesita un órgano que la encuace. El partido ha abandonado a su clase y se ha vuelto para servir a otras que no se lo agradecerán. A no ser... a no ser que todo sea una ficción.

--Es fácil hablar e imaginar.

--Sabe cuál ha sido mi problema.

--¿Cuál?

--Se dijo de mí que era muy disciplinado. Nunca compendí tal frase hasta pasado mucho tiempo. Simplemente significaba que no tenía intereses personales. Que no luchaba por mí, sino por una idea que... que ellos sabían que no existía. Luego se fue demostrando poco a poco. Pero claro, mi motivación estaba en mínimos. En el partido entraron niños sabiendo ya que querían ser alcaldes de tal pueblo. He visto verdaderos analfabetos llorar porque creían que ser concejal de una capital era poco, sólo porque ellos llevaban las papeletas electorales de una mesa a otra. He visto a un Presidente preguntarse qué dirían sus nietos de un abuelo que sólo jabía llegado a eso. Luego llegó a diputado, sin mayor esfuerzo. No había ya ideal, quedaban sólo ambiciones y muy poquísimas reservas sobre lo que se podía hacer y lo que no.

--Pues yo sí creo que hay valores.

--Por favor, amigo, no nos ofendas, ni a ti, ni a mí.

--Se hace lo que se puede.

El misántropo niega con la cabeza:

--Ni programa, ni prensa, ni cuadros, ni movilizaciones. Claro, todo eso sería un motor que crearía compromisos. Es más, mira que es insultante la actitud de la derecha respecto al gobierno ¿oyes al gobierno defenderse? ¿Qué, esta pactado que cada dos legislaturas, recambio? ¿Una nueva Restauración?

--Anda, anda... lo que tienes es que afiliarte de nuevo y verás como se te quita la neura y te animas.

--Sobre todo. Hoy comentaban si el prçóximo candidato sería Solana.  Es posible que lo de Yugoslavia no le haya dejado secuelas irreparables.

--Había que hacer algo...

El misántropo analiza a su ex compañero, luego le pregunta:

--¿Sabes qué significaban los acuedos de Rambouillet?

--No ¿por qué?

--Ah, amigo mío, que feliz vives. ¿Y Elisa, por cierto?

--Se dio de baja.

--Bueno, esperemos que no se haya ido a la FAES, como Feliciano Fidalgo.

--Me ha alegrado muchoi verte...

--Jejejee ¿y oirme?

Su amigo hace en broma un gesto exagerado y huye al galope.

 

 

 

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2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

abril-ale

abril-ale dijo

Creo que el relevo generacional es saludable e importante en cualquier partido u organización siempre y cuando haya pasado por un buen proceso de formación y sus convicciones sean incuestionables. Los viejos cuadros deben y tienen que estar ahí aportando y orientando el camino a seguir.

Actualmente hay dos extremos: cuando se trata de aplicar antiguos métodos en determinadas circunstancias y esos viejos cuadros cierran sus oídos a las ideas y aportes de los nuevos cuadros, que no por ser nuevos, dejan de tener importancia, y cuando los dirigentes del partido apartan completamente a los viejos cuadros y se hacen rodear por oportunistas. Sí, por oportunistas y quizás uno que otro infiltrado que su misión es restar, mas no sumar. Se hacen rodear de esta gente porque son los que yo llamo “cuadros sí” porque a toda propuesta del líder asienten con el único fin de congraciarse con él y por supuesto gozar de algunas prebendas que su cargo les permite. No hay crítica, no hay nuevos aportes, no hay consenso, se dedican a serruchar el piso de los otros, y lo que es peor, deciden a espaldas de las bases y desunen.

El relevo generacional es sano tanto para los que están dentro como los que están afuera. Siempre se critica ver a viejos cuadros hasta veinte años reelegidos como diputados, por ejemplo. Obviamente las bases los votan por aquello de la disciplina partidaria, pero no hay primarias para elegirlos, se escogen al “dedazo”. Es de ahí que surgen las desavenencias, las críticas, las serruchaderas de pisos, los agarres y al final la unidad se va al desagüe. Convierten las asambleas de los partidos en verdaderos cuadriláteros de boxeo.

Cuanta falta hacen esas asambleas de formación de cuadros, cuanta falta hacen esos viejos cuadros con verdadero espíritu revolucionario que han ido apartando, cuanta falta hace ese trabajo de hormiga de ir de casa en casa, de barrio en barrio, de comarca en comarca, de ciudad en ciudad sembrando conciencia, para así cosechar cambios. Todo eso se pretende hacer desde un escaño o una oficina con aire acondicionado o calefacción. Cuanta falta hace retomar el estudio, abrirse a la crítica, tener el espíritu de criticar con el fin de seguir creciendo. Cuanto daño hace el aferrarse al poder, el elegir al dedo, el pretender tener en la agrupación más que seres pensantes borregos que a todo digan SÍ. Las consecuencias a todos estos errores ya las estamos viendo.

En fin, tanto que decir acerca de los partidos, que llenaríamos páginas.

Abrazos.

10 Octubre 2010 | 08:56 PM

luism

luism dijo

No hacen falta cuadros nuevos ni viejos, feministas o machistas, con fashion o sin ella: hacen falta cuadros con capacidad e independencia de criterio (que no es estar a la contra permanentemente, sin evaluar las causas).

El problema de los cuadros nuevos es que han nacido en una época en la que el pensamiento único ha hecho estragos en los propios partidos de izquierda.

Esta generación joven presente, al menos aquí, es la que más derechos ha perdido y menos se ha movilizado. En su ignorancia política creen que la historia se mide con el mismo tempo de una vida, No saben, por ejemplo, que hará unos quince años que se inició en francia una ofensiva contra la revolución francesa: es decir, que para la derecha, una cosa que sucedió en 1789, sigue siendo materia actual de conroversia y derribo. Un moderno cree (en partidos de izquierda) que lo que sucedio en 1990 ya no le afecta y que está superado. Hay tanto despiste que no se dan cuenta de que no viajamos hacia el 2020, sino hacia 1900. Pero Warhol y Bono son muy importantes y los clásicos de movimiento obrero unos carcamales agotados.

¿Por qué crees que se puso tanto énfasis por la derecha en esa cláusula de las dos legislaturas: mientras la derecha tiene cuadros renovables por una formación universitaria de lujo, eso no pasa en los partidos de izquierda.

Después padecen otro mal: el de ver la historia con orejeras: creen que lo que sucedió hace cien años son asuntos totalmente desfasados de los que no se puede sacr ninguna enseñanza. Pero si uno de los grandes activos de la izquierda es su historia: cuanto más se retrocede en ella más se evidencia quién y quién ha sido la derecha.

Y los jóvenes políticos aprendiendo de las consignas de sus opositores.

No sé en Nicaragua; aquí da pena: todo son tópicos estéticos a la moda. De contenidos, cero, y de vluntad de estudio y apendizaje, -0

Besos.

10 Octubre 2010 | 09:32 PM

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Sobre mí

CATECISMO IGLESIA CATÓLICA 2416 Los animales son criaturas de Dios, que los rodea de su solicitud providencial (cf Mt 6, 16). Por su simple existencia, lo bendicen y le dan gloria (cf Dn 3, 57-58). También los hombres les deben aprecio. Recuérdese con qué delicadeza trataban a los animales san Francisco de Asís o san Felipe Neri. 2418 Es contrario a la dignidad humana hacer sufrir inútilmente a los animales y sacrificar sin necesidad sus vidas. Es también indigno invertir en ellos sumas que deberían remediar más bien la miseria de los hombres. Se puede amar a los animales; pero no se puede desviar hacia ellos el afecto debido únicamente a los seres humanos.

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