Charlas con un misántropo. Gobierno.
--¿Qué te parece el nuevo gobierno?
El misántropo se encoge de hombros:
--Que quieres que te diga.
Su amigo se admira. Que el misántropo esté tan poco belicoso más bien le parece, como médico, un síntoma de enfermedad.
--¿Estás bien?
--Psss...
--Es que tanto apaciguamiento...
--Llega un momento en el que te das cuenta de que golpeas la cabeza contra un muro.
--¿Y cuál es ese muro imbatible tuyo?
--Más que el poder, la estupidez. ¿Te has dado cuenta de que la mayoría de la gente de ahora no sabe que son pobres?
--Es un chiste tuyo, claro.
--No, no estoy para chistes. Leí un libro sobre funcionalismo, americano, y los obreros de aquel país, digo obreros, no trabajadores de cuello blanco, en las encuestas que les presentaban para que se autoclasificaran socialmente no se consideraban de clase baja, sino media. Jajajaja. Y ¿sabes cuál es, o era, la profesión más reconocida?
--¿Cuál?
--Predicador.
--De acuerdo, pero nos vamos. ¿Malo o muy malo?
--Espera, hombre, ¿y sabes que los periodistas son allí respetadísimos?
--Una mala copia empiezo a ver aquí...
--Síiiiii... Eso iba a decir. Sólo que nosotros somos la caricatura de la mentira original. Ellos configuran la política del país y nosotros reducimos la labor al chascarrillo y al cotilleo. Eso sí, corbatas tan anchas como las de sus colegas anglosajones. Lo de dentro no lo cambiaremos, pero lo que es la apariencia, eso siempre a la última. Y pensar que hicimos un motín porque querían quitarnos la capa y el sombrero tradicionales.
--Pero, insisto ¿y el gobierno?
--Una ratificación de lo hecho, un retroceso en algunos aspectos. Ha suprimido Vivienda e Igualdad, que eran dos peticiones de la derecha... Este hombre se ha entregado definitivamente. Pero eso se veía venir. No es un movimiento en España. Es mundial, sólo que aquí con más zafiedad, peores maneras, argumentos pobrísimos, y como no hay una conciencia cívica, más apaleados que en los otros paises. ¿Qué quieres? Aparte de que aquí se puede llegar a ministro sin un currículo previo. De la nada a dirigir los designios de una nación compleja. Digo compleja por lo de las comunidades autónomas. Encima más cargos para así multiplicar la zafiedad. Ya lo decían en FE, "vale el que sirve". Seguramente para su fuero interno añadían: "y el que sabe, no sirve, que tarde o temprano no obedece".
--Pero no te vayas... ¿Qué te parece lo del nuevo ministro de Trabajo?
--Sí, estoy un poco disperso... Habla por sí solo. Representa al nivel moral del país. El pulso del día. A nadie le ha escandalizado que quién iba a las manifestaciones sindicales contra la reforma laboral, ahora la dirija. Todos estaríamos dispuestos, por lo visto, a imitarle. No nos parece mal al 45% de los españoles que se defraude a la hacienda pública... ¿Por qué vamos a preocuparnos por los programas si sabemos que no se cumplen, que no comprometen a nada. Es más, ni se leen. Siempre me sorprende oir analizar en el bar las políticas de los gobiernos, desconociendo sus programas y desconociendo los presupuestos anuales.
--¿Y lo de la Bibiano y la otra?
--Son anecdóticas en el plano personal. ¿Qué han pasado, o bajado, a subsecretarias? ¿Qué importa la dignidad? ¿No? Lo importante es seguir en el machito. Ya sabes que Bibiana se educó en un colegio de monjas, y detectó que no eran carcas. Es una mente muy abierta y flexible la suya.
--En realidad es una degradación...
--En toda regla. Saben que nunca llegaron allí por su prestigio. De cualquier forma se han elevado más de lo que esperaban.
--¿Qué insinúas?
--Nada, sólo afirmo que carecían de una biografía mínimamente brillante--hace un gesto amplio con las manos, como si borrara todo lo dicho--¿Y qué experiencia necesitan? Ahora ha sido evidente: se hace la política que marcan los grandes poderes. Son una especie de recaderos entre esos poderes y los técnicos que han de ejecutarlos. No hay más ciencia. Ya Botín, el del santander, ha dirigido una nueva consigna al gobierno: a qué tanmto titulado. Para trabajar no hace falta títulos. Así que ya se dispondrá el gobierno a limitar plazas, encarecer créditos, dificulta exámenes, etc., de forma que de nuevo, estudiar sea cosa de clase pudiente. Pero, ¿crees que estas clases pudientes están dispuestas a sacrificarse si ya tienen lo necesario para vivir? Mmmm...
--¿Tanta impotencia hay en nuestra política?
--Tanta y más. Es más ¿sabes por qué estoy tan apático?
El amigo niega con la cabeza.
--Con estas tropas ¿se puede hacer algo distinto a lo que quieren los más poderosos? No querría hablar como aquellos incoscientes de Chile, el MIR, que quería hacer la revolución sin revolucionarios, pero es que aquí no cubrimos ni el expediente del asociacionismo más desmovilizar: ser organismos intermedios y articular lo que luego los partidos habrán de digerir, elaborar y llevar a cabo.
--Crees que la huelga fue un fracaso.
--No hay datos. Pero sé que se han perdido treinta años para lograr un pueblo maduro, formado, consciente de que nadie velará por sus propios intereses. Al revés. Una simple democracia social, tal como proclama la constitución, me parece que es mucho pedir.
--Agnelli decía que a Europa no le quedan más de diez años de estabilidad económica. ¿No vasculan los problemas hacia otros ámbitos?
--¿Y qué? Una democracia social es eso, cualquiera que sea la cantidad que haya de administrase. Si hay poco, se distribuirá poco, pero con equidad. Pero eso es la antítesis de lo que sucede. ¿Es posible que regateemos a la investigación y tiremos millones en toros, en subvenciones a oonngg dudosas, a organizaciones cristianas que han encontrado en la miseria y en la caridad su sustento, que no contribuyan más los que más tienen, que se le paguen a la Iglesia miles y miles de millones, que los beneficios empresariales se tripliquen y los sueldos suban en décimas? Ya ves, el gobierno conservador inglés va a poner una impuesto a los bancos. Al menos es un gesto. Aquí ni eso, hemos pasado de los gestos grandilocuentes a los gestos groseros, a los cortes de mangas.
--En definitiva, que un gobierno no es nada.
--Poco. Nos va indicando rumbos, pero rumbos inalterables, ya marcados por otros.
--Quizás la gente reaccione...
--La gente no puede reaccionar cuando no distingue entre gobierno político y sistema económico, cuando critica la política de derechas de un gobierno, y para solucionarlo asume las propuestas de la derecha más recalcitrante. Esto no tiene sentido. Y como siempre, enjuiciándolo todo. Decía un camionero en la frontera con Francia, todo por la huelga: "Se me van a estropear los pimientos. Estos franceses sólo saben liarla". Ya ves, el destino de unas luchas sociales históricas a la altura de un pimiento... "Sólo saben"... ¿y qué sabemos nosotros?
Ambos guardan silencio, algo cabizbajos.
--Bueno--dice por fin el amigo--. Le han dado el Nobel a Vargas Llosa.
--Eso lo define todo. ¿Recuerdas lo del izquierdista latinoamericano estúpido?
--Jajajajaa... tenía que pagar su tributo al éxito.




abril-ale dijo
Me encantaría leer una charla entre el misántropo y el señor Mario Vargas. Es que imagino al elegante señor Mario Vargas en un debate con el misántropo. ¿Qué le diría el misántropo? Jajajaja...lo que se me ocurre.
Abrazoooos fortísimoooos.
23 Octubre 2010 | 07:41 AM