Charlas con un misántropo. Plataforma para lo que sea en Cuba
El amigo del misántropo cierra el periódico y pregunta:
-¿Lo has leído?
-¿El qué?
-Lo de la plataforma... mmm... sobre Cuba.
El misántropo eleva las cejas:
-Estás tú bueno. Eso fue en marzo...
El amigo mira el reloj y comenta:
-Efectívamente, voy retrasado.
-Bueno-dice el misántropo-, siete meses más de vida que tienes. Llegarás siete meses tarde a la cita final.
-¿Y que te parece?
-Hombre, estando Mario Vargas Llosa, toda una garantía de independencia.
-También están Ana Belén y Victor Manuel.
-Quién lo iba a decir ¿verdad? él, que cantaba a los mineros para que los ojos se les empañaran de emoción. "El abuelo tambien fue minero" o algo así.
-¿Estás de choteo?
-¿Qué dices? ¿Crees que alguien puede bromear sobre un asunto que afecta a los derechos humanos, comandado nada menos que por Mario, Ana, Victor, Pedro y Rosa?
-¿Rosa?
-Rosa Montero. No sé por qué pero siempre me la imagino, ya viejecita ella, disfrazada de niña jipi.
-¿Pija, querrás decir?
-No, jipi... ni pija ni japi.., jipi... paz, flores, amor y todo eso, con un gorrito arugado y unas gafas a lo yon lenon.
-Pero puede que tengan razón.
-Puede. Qué incierto te veo, retardado lector y caro amigo.
El amigo reflexiona. Tanta ductilidad es ospechosa. Como médico su cerebro elimina y conecta instintivamente síntomas y enfermedades.
El misántropo lo observa con una suave sonrisa en los labios:
-¿Todo bien?
-Eso me preguntaba.
-¿Qué te preocupa?
-Nada, nada, me sorprendía por tu aquiesciencia...
-¿No voy a tenerla? El éxito esta asegurado.
El otro abre los ojos. Verdaderamente este hombre puede sorprenderte con esos giros que luego se esfuman en el aire como palomas-sofismas. Quizás, piensa, se le ha contagiado algo de la demagogia de la sociedad en la que vive. Ese es el peligro. Que al final el sistema te asimila para lo peor.
-¿Qué te provoca esa seguridad en su éxito?
-Estoy convencido de que esta plataforma para ¿liberar a los presos cubanos? lo conseguirá. Ahí están los precedentes por los que han luchado denodadamente, y sus exitosos resultados.
-Ah, ¿pero han formado plataformas anteriores?
-Amigo mío, no lees suficientemente.
-Cuenta, cuenta.
-Pues sí, son famosas y renombradas en el mundo las plataformas que formaron para Palestina, el Sáhara, Israel, Colombia, Marruecos, Honduras, Egipto, Puerto Rico, Cuba bis...
-¿Cuba bis?
-Bueno, Guantánamo, si lo prefieres... Y en todas ellas, éxito completo. Ya no hay 7.000 presos políticos en Israel, ni otros 7.000 en Colombia, ni 2.000 en Marruecos, ni otros tantos en Egipto... etc. etc. No enumero los de EEUU porque como allí mezclan presos políticos con enfermos mentales y espías cubanos, pues es imposible saber cómo va lo de la plataforma... Pero si han podido con todo eso, ¿no van a poder con 146 cubanos, que no sé si son menos por las últimas y numerosas y ruidosas excarcelaciones habidas.
-¿Ruidosas?
-Sí. Los excarcelados anticastristas quieren un trabajo digno en Madrid, como cuatro millones de españoles más que no han tenido el honor de topar con el Código Penal cubano. Ellos, que sí lo han hecho, igual pretenden dirigir nuestro servicio de inteligencia.
El amigo se echa a reir.
-Estás de cachoneo.
-No, nunca. No me lo permitiría yo nada menos que con una Ana Belén, libertadora desde que se volvió tan sofisiticada, ni con un premio Nobel peruano-español, ni con ese manchego capaz de descubrir bellezas picassianas.
-Pero, hombre, humanízate. Se trata de los derechos humanos.
-Y económicos, y sociales...
-Por supuesto.
-Y como en Cuba no tienen una sanidad que licencia a 25 mil médicos anuales, contra España, que licencia a 3.300; ni tiene una facultad de médicos internacional, en la que se forman más de 10 mil extranjeros de países no desarrollados; ni tiene una educación completa para sus niños y adolescentes; ni una cuota de diplomados y licenciados del 90% entre los jóvenes de entre 18 y 24 años; ni figura en los mapas de la FAO entre los países no hambrientos, pues eso, castiguémosles, que para eso figuras tan excepcionales como Pedro, Ana, Victor, que hará todo lo que su mujer le ordene, Mario y Rosa, a la cual no dejaban hablar en Norteamerica por cotilla y opinadora, así lo quieren. E insisto, y dados los éxitos que han tenido en todo ese largo trayecto de luchas reivindicativas que desconocemos.
-Mmmm, me tenías despistado. Voy pillando...
-Es que me has dicho la cosa con tanto arrobo que me daba pena desilusionarte.
-De cualquier forma es una causa agradable, liberar gente de la cárcel.
-Por supuesto, sobre todo porque los encarcelan caprichosamente.
-¿Eso qué significa?
-Pues eso, que recibir dinero de una potencia extranjera para subvertir el orden de un país es algo liviano, sin importancia, permtido en cualquier parte del mundo. Fíjate que poca importancia tiene, que si lo hicieras en España, Francia, Inglaterra o EE.UU. te darían una medalla metida en un uniforme de presidiario; y un código penal para que no te aburrieras durante esas 22 horas que permaneces en una celda de 2 x 2.
-¿Por qué insistes tanto en el código?
El misántropo va a su librería, extrae un pequeño tomo, se vuelve a sentar y busca en el índice analítico.
Blande el libro:
-Esto es un código penal español, la casi segunda constitución del país, o el negativo de la constitución, si lo prefieres. Esto coletea desde 1889, promulgado por un gobierno que, que por cierto, no era nada marxista. Año en el que se hundieron a sí mismos un barco, el Maine, para justificar la invasión norteamericana de la isla. Después, tras nuestra derrota y su victoria, vinieron los criados, como Batista, el sargento felón, que permitieron que el país tropical se convirtiera en casino y prostíbulo de los americanos.
El misántropo comienza a leer: Artículo...
581.- El español que indujere a una potencia extranjera a declarar la guerra a España o se concertare con ella para el mismo fin, será castigado con la pena de prisión de quince a veinte años.
582.- Será castigado con la pena de prisión de doce a veinte años:1. El español que facilite al enemigo la entrada en España, la toma de una plaza, puesto militar, buque o aeronave del Estado o almacenes de intendencia o armamento.
-
El español que seduzca o allegue tropa española o que se halle al servicio de España, para que se pase a las filas enemigas o deserte de sus banderas estando en campaña.
-
El español que reclute gente o suministre armas u otros medios eficaces para hacer la guerra a España, bajo banderas enemigas.
583.- Será castigado con la pena de prisión de doce a veinte años:
-
El español que tome las armas contra la Patria bajo banderas enemigas.
Se impondrá la pena superior en grado al que obre como jefe o promotor, o tenga algún mando, o esté constituido en autoridad.
-
El español que suministre a las tropas enemigas caudales, armas, embarcaciones, aeronaves, efectos o municiones de intendencia o armamento u otros medios directos y eficaces para hostilizar a España, o favorezca el progreso de las armas enemigas de un modo no comprendido en el artículo anterior.
-
El español que suministre al enemigo planos de fortalezas, edificios o de terrenos, documentos o noticias que conduzcan directamente al mismo fin de hostilizar a España o de favorecer el progreso de las armas enemigas.
-
El español que, en tiempo de guerra, impida que las tropas nacionales reciban los auxilios expresados en el número 2 o los datos y noticias indicados en el número 3 de este artículo.
584.- El español que, con el propósito de favorecer a una potencia extranjera, asociación u organización internacional, se procure, falsee, inutilice o revele información clasificada como reservada o secreta, susceptible de perjudicar la seguridad nacional o la defensa nacional, será castigado, como traidor, con la pena de prisión de seis a doce años.
585.- La provocación, la conspiración y la proposición para cualquiera de los delitos previstos en los artículos anteriores de este Capítulo, serán castigadas con la pena de prisión inferior en uno o dos grados a la del delito correspondiente.
El otro queda un poco sorprendido.
-Pero ¿es este el caso?
-No te creía tan ingenuo.¿Quién crees que esta detrás de esto? Es un problema histórico de Cuba, que tiene dos bastardos enfrente: uno, extranjero, que pretende anexionarse la isla, y otro, cubano y exiliado, que está dispuesto a colaborar en ello si se le reconocen privilegios empresariales y comerciales.
El misántropo va a pasar la página cuando el amigo exclama:
-Está bien, está bien, no me vas a leer el código completo. Pero, insisto ¿y la libertad de ese pueblo?
-¿Te parece poca libertad poder hacer una carrera y elegir tu destino? ¿Que un gringo no convierta tu país en un protectorado? ¿Que no te traten como un extranjero en tu propia tierra? ¿Que no te hagan trabajar en una maquila, y si no produces suficiente te castiguen de rodillas de cara a la pared?
-Hablo de la libertad política.
El misántropo reflexiona. Está convencido de que no le comprenderá. Duda en insistir, pero su indignación puede más:
-Yo hablaba de dignidad. En Derecho se habla de libertad de los antiguos y libertad de los modernos. Es una elaboración de Benjamín Constant, matización que sentó en una por lo visto brillante conferencia. Yo no me voy a hacer a estas alturas constantinista. Pero vale el ejemplo para demostrar que caben múltiples interpretaciones de la libertad. Para Hemingway era ir a dónde quiera uno. Él dudaba entre Cuba y los sanfermines. Ya ves.
-¿Y tú?
-¿Yo? Yo no creo que haya libertad, que es muy distinto a que no crea en la libertad.
-No alcanzo a ver...
El misántropo se pasa la mano por la cara con cansancio. Sus propias palabras o ideas le cansan:
-Mi convicción es la de que no hay unos países que dan libertad y otros que no la dan. Hay diferencia, pero no en ausencia o existencia de libertad, sino en qué se tolera y qué se prohíbe. Y se tolera lo que no amenaza; por ejemplo, que yo diga esto no preocupa a nadie, entre otras cosas porque no me atiende nadie...; sin embargo, no se tolera aquello que sí amenaza; hace unos años los asuntos del Ulster en Gran Bretaña eran materia reservada, y se te aplicaba esto -remenea el código en el aire- a la menor de cambio. La represión, el espionaje a la gente, las matanzas, la arbritariedad, la discriminación, el control policial y militar, la censura sobre el determinados asunto eran brutales. ¿Qué se permite? Que un loco en Hyde Park, ante diez espectadores aburridos suelte peroratas contra la reina. Ni siquiera les preocupa que un millón se manifieste por la avenida principal, salvo que pretendiera dirigirse a la sede del gobierno o del parlamento. Me dirás, les preocupan los resultados electorales. Sólo en un nivel doméstico de tú o yo, porque los perros cancerberos son intercambiables y están casi asegurados. Y aún así; la miriada de poder disperso que representa el mercado empiezo a pensar que diluye cualquier peligro de que alguien pueda sustituir a esa minoría que gozan de la peor de las coactividades: poder contratar y despedir. Al menos, por ahora. Es decir, que habrá libertad formal mientras que la desigualdad real no esté en vías de convertirse en igualdad real de los más. No hay problema para ellos. La libertad, que es la suya, no la de otros, está garantizada por la propia desigualdad que los poderosos generan y que nosotros, en muchas ocasiones, multiplicamos.
-¿"No la libertad de otros"?
-Sí, una libertad que sería producto de un sinfín de pequeñas igualdades que no puedan avasallarse entre sí. Esa igualdad de los más sería por necesidad un peligro para la desigualdad de los pocos. Si es muy sencillo. ¿Por qué esa preocupación por hacer desaparecer del mapa el concepto de clase? Porque es la argamasa que da consistencia a los que son mayoría. Si no tienen el concepto, tampoco tienen el objeto, es decir, no son mayorías, sino simples individualidades. Por eso que el liberal Vargas Llosa no quiera ni oir hablar de igualdad y sí de la libertad: la suya, la que él y los suyos disfrutan privilegiadamente, de forma que una minoría puede infinitamente más que una mayoría.
-Él es un simple novelista.
-No sé si es un simple novelista o un novelista simple, pero fue candidato de los bancos peruanos a la presidencia de Perú.
-Supongo que él participará en esa plataforma movido por unos ideales.
-Por supuesto, el ideal de que desaparezca Cuba y deje de ser un ejemplo para América latina.
-¿Un ejemplo?-el amigo ríe-¿tú crees?
-Por supusto, en América latina no tienen los mismos niveles de idiotez que aquí. Saben cómo se las gastan los de la libertad desigual. Saben mejor que nosotros qué es libertad y qué es igualdad. En el fondo Vagas Llosa no dice nada nuevo. Repite tópicos desfasados y discursos recalentados, elaborados por los gurús del orden internacional. Igual que desapareció Fukuyama, todos estos fantasmas de la pluma se esfumarán y harán mutis por el foro, en el fondo avergonzados ante la historia por su anacronía. Recuerdo su insultante y estúpido artículo en El Páis, apoyando a su hijo, sobre la idiotez del izquierdista latinoamericano que cree que sus males provienen de EE.UU. Me gustaría preguntarle personalmente si no le parece justificada la creencia del indígena de que su desgracia proviene de un país que ha sostenido 122 guerras contra el mundo, el más alto porcentaje en América latina; que ha fomentado y mantenido dictaduras a diestra y siniestra, más bien a siniestra; que sus multinacionales son instrumento de expoliciacion y empobrecimieto; que educa a militares de esos países en escuelas como la Academía de las Américas, donde se prepara a golpistas y torturadores, con manuales y todo incluido; que incluso nació robándole a la vecina nación mejicana prácticamente la mitad de su territorio; que conoce de sobra las reacciones de los defensores de los derechos humanos cuando se dan golpes como los de Honduras para garantizar unas bases militares americanas, sin que nadie mueva un dedo; que descubre que sólo se enuncian los derechos humanos políticos, ocultándose los sociales y económicos, porque esos, esos sí los cumple Cuba, mientras que se incumplen en los propios EE.UU, donde hay gente que aún muere por falta de una asistencia médica adecuada. Sí, sería bueno hablar con ese adaladid de los bárbaros, a ver qué prosa poética nos suelta, mientras hay 50 millones de niños de la calle en ese su continente.
El amigo hace un gesto de impotencia:
-Pero, una vez más ¿y la libertad? Es que es muy importante...
-Pues habría que hacer estudiar y meditar a los puelos y luego preguntarles si quieren una libertad que fomente la desigualdad; o una igualdad que al menos no permita la concentración del poder económico en poquíismas manos: ya sabemos por la ONU que el 2% acumula el 50% del pib mundial, y que el 50% vive con el 2%. Curiosamente, de estas cosas nunca hablan estos plataformistas. Ah, claro, todos son millonarios. Que cabeza la mía. Ya sabemos la directriz de Mario, Ana, Rosa, Pedro y Victor: libertad en Cuba para que la CIA transite libremente, y desigualdad para que unos puedan trabajar hasta la extenuación y otros acumular capital hasta la extralimitación, que suena casi igual... Que luego hablen de toros o vacas, a los poders les resulta totalmente indiferente. Por ciento ¿no habrá plataforma presidida por Mario denunciando los 50 millones de niños de la calle? Debería crearse otra plataforma para exigir a esta plataforma que tengan vergúenza en la selección de los derechos a defender.
-Perdóname por mi occidentalismo, pero cuánto me cuesta entender eso de la falta de libertad...
-Claro, cada uno habla de lo que sufre. Nosotros comemos toos los días, vamos al colegio, al médico, y encima no preguntamos por qué podemos disfrutarlo, no vaya a ser que nos lo expliquen y nos creen mala conciencia.
-¿Tú tienes mala conciencia?
-Mucha...
El amigo le mira con ojos descoloridos.:




Benjamín Rivera dijo
Hola, muy buena historia, saludos...
31 Octubre 2010 | 04:04 AM