Por la noche, organizó en su propia casa una fiesta en la que estaba su presunto agresor (Jualian Assange). Nueve días después, las dos mujeres entraron en una comisaría de Estocolmo. Tres meses y medio después de los hechos, la Fiscalía aún no ha
Julian Assange lamentará durante mucho tiempo haber aceptado la invitación de una mujer para dar una conferencia en Suecia el miércoles 11 de agosto. A. (la inicial de su nombre de pila) estaba encargada de organizar un seminario sobre libertad de expresión en nombre de Hermandad, una corriente cristiana de los socialdemócratas suecos...
Nueve días después, las dos mujeres entraron en una comisaría de Estocolmo para denunciar haber sufrido abusos sexuales de esa persona...
A. alojó en su casa a Assange durante los días que pasó en la capital sueca. Se conocieron el día antes de la conferencia. "Hablamos un rato y decidimos que se podía quedar a pasar la noche", dijo a la policía en su declaración.
Al día siguiente, asistió a la charla del fundador de Wikileaks, pero eso no es lo más sorprendente. Por la noche, organizó en su propia casa una fiesta en la que estaba su presunto agresor. La gente que colabora con Wikileaks afirma que ella envió un mensaje a su Twitter, que luego fue borrado: "Sentada fuera, un frío terrible, con la gente más enrollada del mundo. Estupendo".
A. aún no parecía enfadada con Julian Assange. Para eso, había que esperar a la intervención de la segunda mujer. S. había asistido en primera línea a la conferencia de Assange y entablado contacto con él. Los que asistieron vieron que tenía muchas ganas de conocerlo. Comieron juntos y con otras personas, y quedaron en verse.
A. fue a comisaría cuando supo que él se había acostado con otra mujer
Lo hicieron el lunes siguiente. Aparentemente, Assange no desperdiciaba la ocasión de dormir con mujeres atraídas por él. Aunque Assange dedicó más atención al ordenador que a S. "la pasión y atracción parecía haber desaparecido", dijo ella después, por la noche tuvieron relaciones sexuales. Él usó preservativo, pero no a la mañana siguiente cuando lo hicieron otra vez. Ella dice que Assange la sorprendió mientras dormía.
Fue el momento de la segunda presunta agresión. ¿Qué hizo S.? Se fue con Assange a desayunar fuera de la casa. Al despedirse, S. preguntó si volvería a llamarla. Assange dijo que sí, pero no lo hizo.
S. se puso en contacto con A. habían hablado durante la conferencia y, como explicó después a la policía, temía el contagio de una enfermedad sexual. A., lógicamente furiosa al saber que Assange se había acostado con otra mujer, la convenció para que fueran juntas a comisaría el viernes 20.
"En ambos casos, el sexo fue consentido al principio, pero luego terminó convirtiéndose en abuso", dijo A. a un periodista. Lo hizo porque ellas o la policía habían filtrado la denuncia sólo un día después al periódico sensacionalista Expressen.
La identidad de A. y S. no ha aparecido en la prensa sueca, como es normal en un caso de violación. No así en múltiples artículos en webs y blogs suecos.
Gracias a ellos, se encontró en el blog de A. un artículo de enero titulado Siete pasos para la venganza legal, una serie de consejos para mujeres que han sido engañadas en sus relaciones con los hombres.
"Recuerda cuáles son tus objetivos mientras estás en ello (la venganza) y asegúrate de que la víctima sufre tanto como sufriste tú".
La singular lista no desautoriza el testimonio de A. ante la policía, pero plantea dudas. Como también la identidad del abogado de las mujeres, Claes Borgström. Es portavoz del Partido Socialdemócrata en asuntos de igualdad, de los que también se ocupó entre 2000 y 2007 en un cargo en la Administración.
Los voluntarios de Wikileaks en Suecia denuncian que Borgström, con buenos contactos en la fiscalía sueca por su militancia política, intenta endurecer las leyes del país ampliando el concepto de violación, y que está utilizando el caso de Assange con este propósito.
La fiscal Maria Kjellstrand decidió al poco de recibir la denuncia que no había indicios de delito. Borgström llevó el caso a otra fiscal y en septiembre el caso se reabrió sin más pruebas que las iniciales. Assange prestó declaración en una ocasión. Tres meses y medio después de los hechos, la Fiscalía aún no ha procesado formalmente a Assange.
Comentario en Público:
No seria mas importante que en vez de describir tan minuciosamente los hechos de que le acusan en Suecia, que nos dijeran que al menos una de las denunciantes Anna Ardin, es una cubana ligada a actividades de la CIA. Así todos nos podriamos hacer una idea mas objetiva de lo que hay detrás.
De: www.publico.es



abril-ale dijo
Y saldrán más y más acusaciones de gente financiada por el imperio. Seremos testigos del circo mediático que montarán. Pero las cosas están muy, pero muy claras. Ojo, no es una sorpresa lo que se reveló, pero esto no le resta la importancia que tiene el hecho que todo se presente debidamente documentado.
Abrazos.
8 Diciembre 2010 | 09:23 PM