The Guardian, Daily Telegraph, Libia.
Países de la OTAN como Reino Unido y Francia, tuvieron que jugar sucio para ganar la guerra en Libia.
Uno de los primeros en difundir estas noticias fue el diario británico The Guardian en una nota del 23 de agosto, según al cual, antiguos miembros del Servicio Especial Aéreo (SAS) británico, contratados por agencias de seguridad privadas realizaron operaciones de inteligencia militar en Libia a favor de la OTAN.
Organizados en varios grupos, esos mercenarios veteranos recopilaron información de alto valor profesional que posteriormente suministraron a comandos del ejército regular de países extranjeros también infiltrados en la fase final terrestre en el territorio libio.
El trabajo principal de los comandos extranjeras fue recopilar sobre el terreno información sobre la ubicación exacta de los objetivos claves de defensa de las tropas leales a Gadafi.
Con esa información a mano, el mando de la OTAN reforzó la eficacia de las incursiones aéreas de los cazas de la coalición que en las últimas semanas destruyeron bases de vehículos, tanques, piezas de artillería y arsenales del ejército libio.
Las labores de inteligencia de esas unidades permitieron a la aviación de la OTAN neutralizar la línea de defensa por el norte y los flancos oriente y occidental de Trípoli, por lo que las tropas rebeldes pudieron entrar en la capital prácticamente librando combates esporádicos de mediana intensidad.
Otro rotativo inglés, el Daily Telegraph citando fuentes propias, informó que militares del 22 batalllón de la SAS en Libia desde las últimas semanas, organizaron los operativos que pusieron en marcha los rebeldes para tomar por asalto los objetivos claves en Trípoli, como la televisión, el aeropuerto y otras instalaciones importantes.
Según el rotativo, el plan general para el asalto a Trípoli y la movilización de los grupos de la oposición por la ciudad fue elaborado por británicos que controlaban directamente el movimiento de los rebeldes tras confirmar la información suministrada por el comando de la OTAN responsable de la fase aérea de la ofensiva.
La contundencia de los ataques de la aviación de la OTAN sobre las tropas libias neutralizó su capacidad de reacción, por lo que Trípoli prácticamente cayó sin oponer resistencia., sas,



americahb dijo
Interesante tema, pero como ni politica ni religion son mi fuerte tedejo mucho de lo que conozco
Besos y cariños
Gia
30 Agosto 2011 | 07:26 PM